
sábado, 24 de febrero de 2007
lunes, 19 de febrero de 2007
TRIPULANTES

TRIPULANTES, Nuevas aventuras de Vinalia Trippers, es una antología de relatos breves que conmemora el décimo aniversario del fanzine literario leonés Vinalia Trippers y que acaba de salir a la calle.Participan unos 80 escritores, dibujantes e ilustradores y el libro contiene además un DVD documental a cargo del escritor y videocreador Nacho Abad. La portada es obra del dibujante Miguel Ángel Martín.No os os perdáis sus fiestas de presentación cuando lleguen a vuestra ciudad.Estas son las fechas de las tres primeras presentaciones (habrá más en otras ciudades, entre ellas Bilbao):ZARAGOZA: Día 9 de febrero, viernes, a las 20:30 h., en el Café Desafinado.MADRID: Día 10 de febrero, sábado, a las 22.00h., en La Casa de los Jacintos (Arganzuela, 11).LEÓN: Día 16 de febrero, viernes, a las 21:30 h., en el CCAN (Puerta Castillo, 10, 2º).Esta es la lista de todos los autores:Vicente Muñoz / David González / Nacho Abad / Oscar Aíbar / Mada Alderete / Lucy Arciniega / Miguel Barrero / José Angel Barrueco / Toño Benavides / Iker Biguri / Isabel Bono / Vicent Camps / Mercedes Cebrián / José Cezón / José Ignacio Escuín / Vicente Ignacio Escuín Borao / Nacho Fernández / Eloy Fernández Porta / Juan Francisco Ferré / Raúl García / Luis García / Antonio Gómez / Victoria Guerrero / Salvador Gutiérrez Solís / Patxi Irurzun / Robert Juan Cantavella / Rubén Lardín / Domingo López / Salvador Luis / Roberto Malo / Diego Marín Abeytúa / Yaiza Martínez / Ricardo Menéndez Salmón / Hernán Migoya / Manuel Moya / David Murders / Gabriel Oca Fidalgo / Jorge Ordaz / Antonio Orihuela / Eladio Orta / Mark Ostrowski / Pepa Pardo / Begoña Paz / Pepo Paz Saz / José Luis Peixoto / Angel Petisme / Juan Vicente Piqueras / Juan Planas Bennásar / Lluis Pons Mora / Roxana Popelka / Sergi Puertas / Alfonso G. Rabanal / Antonio Redondo Andújar / Francisco Rodríguez Criado / Lucas Rodríguez Luis / Kutxi Romero / Norberto Luis Romero / Julián Sánchez / Jorge Sánchez / Oscar Sipán / Nacho Tajahuerce / Inés Toledo / Alberto R. Torices / Claudia Ulloa Donoso / Eva Vaz / Francis Vaz / Nacho Vegas / Manuel Vilas / Josefa Virella Trinidad / Juani Yanguas / J. Kalvellido / Carlos Rodríguez/ Silvia Díaz Chica / H. Valdez / Kb / Miguel Angel Martín / Mik Baró / Germán Úcar / Cusco / J. J. Sanz / Patricia Pascual.
Fuente http://mamorro.blogia.com/
¿ÚNICO OBJETIVO...? ¡FIJAR POBLACIÓN...!
En los últimos tiempos, y en todos los medios de comunicación local o regional, aparece el término “fijar población”, centrado en el territorio que conforman las cuencas del Caudal y Nalón, como uno de los objetivos ineludibles y claves para el desarrollo de las mismas. La justificación nace de la acuciante necesidad que los ayuntamientos tienen de mantener un volumen de ciudadanos tal, que les permita seguir manteniendo sus privilegios, número de concejales y ayudas correspondientes.
La empresa parece difícil de conseguir si consideramos que nuestros valles se encuentran inmersos en un proceso de sangrante emigración que vacía las arterias de sus ciudades, estancándola en el triángulo central de la región. Y que, a su vez, se incluye en otro, mayor aún, que desangra constantemente a Asturias. Pensemos sencillamente, que la Comunidad ha perdido, en las últimas dos décadas, más de cien mil habitantes debido no solo a la huida en busca de horizontes de mejores oportunidades, si no también a la evolución seguida recientemente por nuestra tasa de natalidad, en la actualidad una de las más bajas del mundo desarrollado, y que unido al constante envejecimiento de la población y su efecto biológico, define que el saldo vegetativo sea claramente negativo.
Llegados a este punto, cabria la posibilidad de analizar una de las causas de esta pérdida de población; es decir, definir por qué se invirtió el proceso de emigración de los años sesenta y setenta hasta la situación actual. En aquellos momentos Asturias era capaz de asumir y emplear toda la mano de obra que llegaba allende sus fronteras, asignándola en la industria extractiva del carbón, la elaboradora de acero o naval, y todo bajo una tutelada política autárquica, basada en el paternalismo franquista para aquellos que respiraban y compartían de sus ideas o para que no protestasen y “sacasen los pies del tiesto” los que podrían plantearse lo injusto de la llamada democracia orgánica. Un sistema político que no hizo más que lastrar e hipotecar el futuro económico de Asturias, a la vez que nos narcotizaba peligrosamente... Hoy todavía andamos un poco “zombis”, dando palos de ciego, buscando la salida, a tientas, sin saber muy bien por dónde.
En palabras de Claudio Sánchez Albornoz, son los vaivenes de la Historia, a los que los hombres, poco inteligentes y que solo consideramos nuestra real gana, no les prestamos la atención que se merecen.
Los mismos vaivenes, flujo y reflujos, que a la luz de los nuevos tiempos, de globalización económica, llevan a la necesidad de que las políticas locales definan partidas y actividades cargadas de euros y necesariamente de ingenio para fidelizar elecciones de domicilio y entorno vital.
No podemos esperar que un ciudadano prefiera quedarse en el valle que le vio nacer si no dispone de trabajo en el mismo; ni de buenas infraestructuras y servicios públicos de transporte reales, que no fruto de alguna calenturienta imaginación, para llegar en el menor tiempo posible al “curro”, si éste se encuentra fuera de su entorno próximo. Ni tampoco si no se le provee de una estancia agradable, en entornos cuidados, con servicios plenos y calidad de vida adecuada. De no ser posible todo esto, y más aún, la batalla está perdida y seguiremos sufriendo la huida hacia las zonas capaces de generar recursos seductores e ilusión por la vida.
Hoy recuerdo el refrán que tantas y tantas veces repetía una de mis abuelas, la madre de mi madre, y que rezaba más o menos así:“la vaca nun ye de onde naz; ye de onde paz...” “Ver, veremos...”
Heri Gutiérrez García.
La empresa parece difícil de conseguir si consideramos que nuestros valles se encuentran inmersos en un proceso de sangrante emigración que vacía las arterias de sus ciudades, estancándola en el triángulo central de la región. Y que, a su vez, se incluye en otro, mayor aún, que desangra constantemente a Asturias. Pensemos sencillamente, que la Comunidad ha perdido, en las últimas dos décadas, más de cien mil habitantes debido no solo a la huida en busca de horizontes de mejores oportunidades, si no también a la evolución seguida recientemente por nuestra tasa de natalidad, en la actualidad una de las más bajas del mundo desarrollado, y que unido al constante envejecimiento de la población y su efecto biológico, define que el saldo vegetativo sea claramente negativo.
Llegados a este punto, cabria la posibilidad de analizar una de las causas de esta pérdida de población; es decir, definir por qué se invirtió el proceso de emigración de los años sesenta y setenta hasta la situación actual. En aquellos momentos Asturias era capaz de asumir y emplear toda la mano de obra que llegaba allende sus fronteras, asignándola en la industria extractiva del carbón, la elaboradora de acero o naval, y todo bajo una tutelada política autárquica, basada en el paternalismo franquista para aquellos que respiraban y compartían de sus ideas o para que no protestasen y “sacasen los pies del tiesto” los que podrían plantearse lo injusto de la llamada democracia orgánica. Un sistema político que no hizo más que lastrar e hipotecar el futuro económico de Asturias, a la vez que nos narcotizaba peligrosamente... Hoy todavía andamos un poco “zombis”, dando palos de ciego, buscando la salida, a tientas, sin saber muy bien por dónde.
En palabras de Claudio Sánchez Albornoz, son los vaivenes de la Historia, a los que los hombres, poco inteligentes y que solo consideramos nuestra real gana, no les prestamos la atención que se merecen.
Los mismos vaivenes, flujo y reflujos, que a la luz de los nuevos tiempos, de globalización económica, llevan a la necesidad de que las políticas locales definan partidas y actividades cargadas de euros y necesariamente de ingenio para fidelizar elecciones de domicilio y entorno vital.
No podemos esperar que un ciudadano prefiera quedarse en el valle que le vio nacer si no dispone de trabajo en el mismo; ni de buenas infraestructuras y servicios públicos de transporte reales, que no fruto de alguna calenturienta imaginación, para llegar en el menor tiempo posible al “curro”, si éste se encuentra fuera de su entorno próximo. Ni tampoco si no se le provee de una estancia agradable, en entornos cuidados, con servicios plenos y calidad de vida adecuada. De no ser posible todo esto, y más aún, la batalla está perdida y seguiremos sufriendo la huida hacia las zonas capaces de generar recursos seductores e ilusión por la vida.
Hoy recuerdo el refrán que tantas y tantas veces repetía una de mis abuelas, la madre de mi madre, y que rezaba más o menos así:“la vaca nun ye de onde naz; ye de onde paz...” “Ver, veremos...”
Heri Gutiérrez García.
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