jueves, 7 de junio de 2007

el baile quietu de los maniquís


Afayamos un son pa enfrontar l'aldu de la vida nel baile quietu de los maniquís.Al otru llau de los escaparates, nuna esquina desabrigada, un xitanu tocaba el curdión y miraba llonxe, más alló de les cais, alluende los nuestros pasos. La so música yera de xelu, cuayaba alpenes nel corazón pequeñu de les rates.Y un hortera tamién pasaba perende cola so discoteca de cuatro ruedes y el tubu escape trucáu. Babayu en soníu cuadrofónicu, el so tránsitu vera los escaparates fue fugaz. Escaecímoslu en momentu.Y un paisanu vieyu, borrachu, canturriando ente dientes arrimóse a la lluna de vidriu y dexó ende un besu puercu a la so mala estampa. Balburdiaba una tonada obscena que falaba de cures y de putes y d'un accidente de moto. Miró a los maniquís con un acenu de deséu. Hubiere pasao la nueche con cualquier d'ellos.Y cruzó la cera dalguién que nun yera naide y que nada importaba. Diba xiblando'l cantar del silenciu, que ye tamién el cantar del olvidu. Entós vímoslos. Los maniquíes bailaben quietos. Invitábenmos a entrar nel so baile.
Publicada por p.a.marín estrada em 14:43



lunes, 4 de junio de 2007

Horse or manhorse?


Cuenta Maximino

Cuenta Maximino, en la banda de las cuatro a las seis y media, que hay un paisano en Pendones que inventó unas madreñas con cordones que posiblemente revolucionen el mercado del calzado deportivo de montaña. Cuenta Maximino que estaba un día por el taller que tenía debajo del hórreo trasteando y que al ir a colocar la parafusa en el cuadro de las herramientas se tropezó con las madreñas del chiquillo. Cuenta también que había por allí unos cordones de unas viejas botas de futbito y como el que no quiere la cosa se vio a si mismo haciendo agujeros y cordando las madreñas que no quedaron tan mal. Cuenta Maximino que al terminar de poner los cordones en las madreñas recogió todo el aserrín que hizo y que como iba a cerrar las gallinas en el gallinero, ya que pasaba por allí, echó el aserrín entre el pienso. Cuenta que a partir de entonces son raras las docenas de huevos que no tienen dos o tres peonzas, y que hay una gallina celta que pone huevos de arreglar calcetines, que parecen huevos de oca. Cuenta que la fama del paisano de Pendones llegó a la Feria de Muestras de Gijón, por un industrial de Campo que fue a la ExpoTreaking y que comentó en una comida con el representante de Niké del Noroeste de la Península Ibérica el invento y qué se entusiasmo tanto éste tipo que patentó la idea con unos ligeros cambios y que se prepara el lanzamiento para estas Navidades de la Madreña Adventure con tacos antideslizantes recreados a partir de la goma de las ruedas del Renault de Fernando Alonso. Aunque estas madreñas no son de madera sino de una resina especial que evacua el agua por fuerza centrífuga. Existe un solo modelo de color púrpura que van a regalar a la Infanta Leonor. En el pack de merchandising se incluye una docena de huevos y peonzas. Cuenta Maximino que esta historia corre por la red de terminal en terminal, pero no sabe que es cierto.

Casimiro Palacios

domingo, 3 de junio de 2007

Puntos Cardinales y otro poema

Puntos Cardinales

El jardín está lleno de reptiles.
Tengo la sensación de vacío
asida por un costado y no
siento nada.
Un caimán golpea con la cola
la contraventana.
Hace frío. Llueve.


Sur

Soy el pasajero anonadado
de un viaje interminable.
En los puertos agradezco el cobijo
y la comida. Extremo la prudencia
y recobro el sosiego de tierra firme.

Debo perderme de nuevo en el océano


OesteSiento el empuje del vientocomo una rama desgajada de un árbol.NoroesteSin brújula, cantimplora,sin sentido, desnudo,¿dónde estará el paraíso?


Espera por mi aunque sea pedirte mucho.
Aunque los ruidos de la calle te molesten obligándote al movimiento continuo.Sigo dando vueltas al corredor infinito de mi memoria,
visitando mis demonios familiares,
tomando paparaos con ellos y sus hijos,
con los viejos, los vecinos, los animales -los propios y los de los vecinos-,
pateando los caminos, viendo tierras de maíz, de patatas.
Canturreando canciones de fuego para momentos precisos.Espera por mi, mi amor,
estoy de vuelta en un momento.


Casimiro Palacios