viernes, 6 de julio de 2007

Mar Interior


Casa Vecina y Ficticia Editorial
Tienen el honor de invitarlo a la presentación del libro de cuentos
Mar Interior
Del autor boliviano-chileno, avecindado en la Patagonia,
Yuri Soria-Galvarro
Presentan:
Poli Délano, Leo Mendoza, Marcial Fernández
Y el autor Yuri Soria-Galvarro



“Cada vez que terminaba de leer el una de estas historias del extenso imaginario del Pacífico chileno reunidas en Mar Interior, cerraba el libro y me quedaba pensado. Pensaba en los únicos cuatro habitantes del fiordo del Sur. O en la terrible historia del vendedor de libros y su amigo con un diente de oro. O en otras ciertas cosas que suceden en la isla de Wellington y que tienen como testigos al viento y a la lluvia. O la eternidad de los alerces a la que se enfrentaron los cazadores a la entrada de la muerte. Y cada vez que pensaba, cada historia parecía continuar en mi propia imaginación como si se tratase de un novela no escrita. Pues cada vez que eso ocurre con un buen libro de cuentos, cada vez que el lector siente el deseo irrefrenable de continuar por sí mismo unos pasos más allá de la historia que acaba de leer, es que está frente a un gran narrador. Mar Interior es uno de esos libros, y Yuri Soria-Galvarro uno de esos grandes narradores.”
Mario Delgado Aparaín
“Los cuentos de Yuri Soria-Galvarro recuerdan de la mejor manera a los de Horacio Quiroga. Como el escritor uruguayo, Soria-Galvarro nos relata historias de hombres al borde del mundo, en conflicto con la naturaleza fascinante y abrumadora que los rodea. Aquí tenemos una gran descripción del sur del Sur. Este escenario es punto de partida para la verdadera lucha, la del individuo consigo mismo. Los personajes de estos cuentos habitan su propio purgatorio. Con su quieta desesperación, están a punto de convertirse en comida para cangrejos. Soria-Galvarro sabe que las fronteras, los límites con los que nos topamos se encuentran más dentro de nosotros que en ese afuera sobrecogedor.”
Edmundo Paz Soldán

miércoles, 4 de julio de 2007

Las Aventuras de Kosmas Infiesta. Contadas por él mismo


Lo que sigue son las aventuras auténticas y falsas, genuinamente falsas, que ocupan muchas historias peregrinas que se me quedan en la sala de lectura, hartas de deambular por ahí de cualquier manera. Juntándose entre ellas para hacer piña y parar de una vez. Contagiándose entre ellas ese deseo de permanecer unidas para siempre. En realidad las aventuras que cuento no sucedieron jamás. Son fruto de mi estupidez desbocada. En aquellos casos en que alguien pueda sentirse aludido, créame, todo se debe a la mera casualidad. Pero si debo modificar alguna no tengo ningún motivo para negarme a ello. Son puro cuento. Entretenimiento para desocupados, que leen o escriben para matar el rato riéndose con los amigos, ¡qué coime! Son falsas pero son. Son las mismas que cuento en las reuniones sociales. Y las escribo para confirmar su identidad e incrementar su consideración verosímil, aunque sin perder por esto su condición de total invención.
Al llevarlas al papel, ¡plasmé! Pero que le vamos hacer así soy y así se lo cuento. En realidad busco correspondientes que las hagan circular para expandirlas y si se puede convertirlas en las serpientes de verano que alimentan los diarios de todo el mundo. Algo multicultural cocinado en una conurbación que desaparece, como el agua se va secando en el valle. Casi siempre empiezo con “Pezpe” que descoloca mucho a la gente. Les inquieta la presencia de un hombre que se hace a la mar con tanto ímpetu y para siempre. La noticia la reporta la Agencia Epaminondas y dice así:

Sigue preocupando la desaparición de un joven nadador pontevedrés, José Manuel Loureiro Chouzas, de veintitrés años, que tuvo lugar el nueve de agosto del año pasado en un entrenamiento del “Descenso a Nado de la Ría de Navia”, popular prueba de natación que congrega a numerosos aficionados en la localidad asturiana. Sus padres pusieron la denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de la villa el mismo día del suceso y presa del desasosiego y el dolor, deciden acudir a la opinión pública ya que los resultados de la investigación que efectuó el instituto armado no arrojan más que dudas. No ha aparecido ningún cadáver y hay indicios que señalan la posibilidad de que el desaparecido se encuentre con vida. Unos marineros portugueses de las Açores afirman haberse cruzado con un hombre joven que, a nado y buen ritmo llevaba una derrota nornoroeste que le acercaba a Terceira. Parecía estar en buen estado, aunque un poco flaco. En el encuentro se mostró huraño y un poco ido, como si no comprendiera lo que le decían los marineros. Piensan que era gallego pues farfulló algo como: carallo cos homes, ¡bule, bule!
Desde el Instituto Oceanográfico de la Armada en San Fernando, Cádiz, un portavoz oficial afirma que este singular hecho no constituye novedad alguna, ya el padre Feijoo recogía la existencia de un fenómeno semejante en el capítulo dedicado al “Hombrepez de Liérganes” en uno de los tomos de su “Teatro Crítico Universal”.

Lo que no cuenta la historia lo cuento yo, haciéndome el interesante con los cuatro datos que saqué de este cutrerío que almaceno en la caja de madera. Comienzo por la escultura dedicada al Hombrepez en Liérganes que se levanta en el paseo de la alameda. La intervención del padre Feijoo en el asunto aviva el interés de todos. Dudan mucho de la veracidad pero no se atreven a reconocer que no han leído la obra del fraile en su totalidad, como todo el mundo, entre los que me incluyo sin sonrojo. Sin embargo aparece el suceso descrito como “Examen filosófico de un peregrino suceso de estos tiempos” rebatido con posteridad por Menéndez Pelayo. Feijoo da cuenta de su captura en las redes de unos pescadores sevillanos que tuvieron que pelear con él para subirlo a bordo. La intervención de un secretario eclesiástico que acertó a descubrir que los vocablos que pronunciaba querían decir “Liérganes” y aunque a los sevillanos no les decía gran cosa a él que era montañés le recordó la villa santanderina cercana a la Real Fábrica de Artillería de la Cavada. Recoge la vuelta del hombrepez a su terruño y del agitado reencuentro con la casa materna. Su vagar por la villa como una sombra. Buscando el agua con habilidad como siempre. A estas alturas tengo que recordar que al chaval de la noticia de la agencia Epaminondas le vieron ir ganando a buen ritmo la isla de Terceira. En todos los casos hablamos de especimenes vigorosos. Rompo el ritmo deliberadamente para darme un respiro y cuando siguen dudando, pero menos, de la autoría de Feijoo porque hace tiempo que colé el scoop les enseño el recorte del diario donde dan cuenta del nacimiento de un bebé pez en un barrio pobre de Santiago de Chile. Tan lejos y tan cerca para todos. Víctor Jara, Quilapayún, Pablo Neruda, Miguel Litín, Allende, el Estadio Nacional, La Vicaría de la Solidaridad. Pinochet en Londres. ¿Qué se yo? Las almejas chilenas de Dani, la Patagonia en llamas, ché! Aparece la risa nerviosa y cada uno da cuenta de ese gérmen que quieran o no ya portan. La historia volverá a ser contada de forma fragmentaria cada vez que por alguna remota conexión siempre que me recuerden, de repente una chispa disparará la memoria y saltará a la palestra el hombrepez, pezpe, el bebé chileno enfermo de ictiosis que tuvo la poca suerte de nacer en el culo del mundo y fastidiarse como un paria más. Como un desheredado. Menos que nada.


Casimiro Palacios

martes, 3 de julio de 2007

No distrito rock'n'roll


No Distrito Rock&Roll ao fim das coisas
Fica um remoinho, o derradeiro pontapé do
Movimento que imprime no ar a confusão
Necessária, o murro espantoso
De vazio sobre a pele. Então
Os corpos derrubam-se por a caída
Mais curta.
Os rifs celerões de antes
São a presença imutável do silêncio,
A imensidade preta da quietude que
Permanente anda à roda sobre seilábem.
Casimiro Palacios

domingo, 1 de julio de 2007

Fantasmas de Al Berto

Bateram à porta ─não abriste
Estavas a convocar nesse instante a blancura
Dos dados por lançar e o corvo do sr. poe mais
O maléfico negrume dos mares de melville e
Os passos em redor do andarilho etíope e
As mulheres da patagónia que estão sentadas
Ao fim da tarde
À beira de insondáveis glaciares


Seguias absorto o percurso daquele que comprava
Revistas tabaco souvenirs e via os comboios
Sumirme-se na gare de munique −mais a rua onde
Te encontro e te perco −rapaz
A quem se esqueceram de dizer que tinha um corpo
De papel bom para amachucar com os dentes


É verdade −bateram à porta
Mas não podias abrir
Nesta casa só sobrevive a memoria turva
Dos poemas amados −mais ningém mais nada
Além da parede de lodo e de caixa de sapatos
Cheia de sílabas preciosas −e uma mesa pequena
Com um albatros empalhado para te vigiar a alma

A um canto da sala o cigarro continua a arder
Na ponta dos dedos do teu retrato escondido
Atrás do sofá –virado para a parede
Como tu
Coberto de bolor de sustos e de aborrecimento


Fantasmas de Al Berto no livro HORTO DE INCÊNDIO publicado por Assírio&Alvim.
Lisboa 2000

In Memoriam


En cada rosto um amigo