jueves, 9 de agosto de 2007

Una historia tropical (Basada en el relato de Neslé de Magalhaes).

Cuenta Tucán -aunque no recuerda si se lo dijeron o lo vio en las noticias de la tv- que estaban Noyonó y Situsí tomando tranquilamente el café sobre unas ramas, cuando ¡ZAS! De la espesura brotó Roberto Rylan.Desde que huyó del circo en Bluefields no para de asustar a la gente corriente. Los tigres no distinguen mucho a la hora de COMERÑAM! ÑAM! ÑAM! ÑAM! ÑAM!

Casimiro Palacios

No saben que los miro

Yo antes de ser pastor alemán fui predicador. Simplemente hubo un pequeño problema de reencarnación.Hasta hace tres años hacía un programa en Radio Mitre, media hora los jueves a la tarde -"La belleza del arco iris está en tu corazón"-. Atendía llamados de los oyentes que tenían problemas. Y me iba bien. Porque hay mucha gente con dificultades en el espíritu.De sobra sé que a los humanos no les basta con estar alimentados, tener un refugio, alguien con quien charlar y observar el horizonte. Complican todo mucho más. A mí, cuando era hombre, me pasaba lo mismo. Mi fuente de problemas era el amor por las mujeres. Las he adorado, mimado, cuidado, idolatrado como ellas -el animal más bello del mundo, decía- se merecen. Amé a varias, y a cada una de ellas profundamente. Si alguna leyese estas notas me gustaría decirle que todas fueron la mejor.Me queda de aquel tiempo el recuerdo más dulce, y algo que no puedo soportar: el desprecio al hombre, al varón que no mima, que no adora, que no venera a esa especie de fuego sagrado que es la mujer. Es un sentimiento que no controlo, que me supera.Por eso odio a mi amo.Pero quiero hablar de mi reencarnación. Algo que le puede suceder a usted.Hyngyar Labsang era el encargado de las emisiones sobre creencias orientales en Radio Mitre y fue la persona que una tarde me explicó los casos en los que puede darse una reencarnación. Es mucho más común de lo que la gente cree. Basta para ello con que coincida en el tiempo una muerte y un nacimiento y se den ciertas proximidades electromagnéticas entre ambos seres, que no tienen por qué ser de la misma especie. Así de simple.En aquellos años yo tenía la costumbre de acercarme, después de terminar el programa, al viejo Café Tortoni, en Avenida de Mayo. Me gustaba porque aún mantiene el encanto del tiempo pasado. Éste era uno de los lugares donde se reunían los exiliados españoles de la Guerra Civil. Me los enseñaba mi padre siendo yo un crío. -Mira, aquel al que le falta un ojo fue general, y ese otro que está sin tomar nada -porque no tiene plata- era rector de universidad, y el que está solo, en la mesa de la izquierda es el escritor Blasco Ibañez, y el de sombrero gris...Si un día están en Buenos Aires, les recomiendo que se acerquen al Tortoni -está muy cerca de la Casa Rosada- y tomen unos "ingredientes". Me lo agradecerán. Recuerdo una tarde allí con Silvia Sagazán, la morocha más perfecta por dentro y por fuera jamás creada. Sonaba "Cuando vuelva a tu lado"... pero eso es otra historia.El caso es que una noche, al bajar al sótano del café para escuchar algo de jazz -actuaba, como siempre, la Fénix Jazz Band- pisé mal, caí de espalda y literalmente me descrismé, así como suena, contra el duro peldaño de ladrillo.En aquel momento, en una finca urbana de Corrientes, nacían cuatro crías de pastor alemán.Y aquí estoy. La gente de la emisora enterró al predicador, y yo vi por primera vez a mis amos.Llevo tres años viviendo con ellos, y me va bien, pero hay algo que me supera, que ya no soporto más: la falta de estilo de mi amo, su egoísmo. Ni una frase bonita -te queda muy bien ese vestido, hoy tienes la sonrisa más hermosa que nunca, no podría vivir ni un minuto si tu no estuvieses,- ni unos claveles rojos fuera de fecha, ni una huida inesperada con ella al pequeño hotel de aquella playa perdida.Llega cansado a casa. Hace el amor el mismo día -cada dos sábados-, siempre de la misma manera, nunca más de diez minutos, sin esperarla jamás. Más tarde, mientras él ronca, observo al ama, su vigilia, su mirada perdida.Son tres años viéndolos desde la gruesa alfombra, viviendo su fracaso. El ama nunca sabrá la tristeza que siento.Por él, en cambio, es desprecio absoluto. Yo, que tanto amé, no soporto esa manera, ese egoísmo.Los perros de compañía lo saben todo. Y a veces tienen verdadero conocimiento, acumulación de sensaciones de otra vida anterior. Yo conservo la experiencia fresca, reciente. Creo saber cómo se debe tratar a la mujer que se quiere. Si en esta casa al menos ella fuese mala, dura, fría. Pero es tierna, hermosa. Y no se merece esto.Después de observarlos día tras día, me he dado cuenta que ella necesita ayuda, que hay que sacarla de este remolino gris que la conduce al hastío, y la única forma es liberándola del idiota de su marido. Por eso he decidido matarlo.Para un cánido es muy fácil. Igual que un lobo. Cuando él, sobre la cama, desnudo, sudoroso, esté abrazando al ama yo saltaré rápido y con fuerza le quebraré el cuello. Así de simple.Pobres humanos. No se dan cuenta que vemos, observamos, sabemos todo, no comprendo cómo no han descubierto aún nuestra mirada.(Este escrito es ligeramente autobiográfico. Lo redacté una mañana descansada, instantes después de aplicar una inyección letal a "Tuto", un mastín leonés que me miraba mal).


Carlos Fernández

Invitación del Club de Fans de Clemente Padín


El Club de Fans de Clemente Padín tiene el agrado de invitar a Usted a las últimas manifestaciones artísticas de nuestro héroe: en el Festival del Aire, Est. Falcón, Venezuela del 9 al 16 de Agosto y en las II Jornadas Internacionales "Poesía y Experimentación", en Córdoba, Argentina del 13 al 18 de Agosto, 2007.

Por pedidos al por mayor del Clemente Pudín dirigirse a su propio representante: Clemente Padín (están ricos y baratos).

The Fans Club of Clemente Padin has the pleasure of inviting you at last artistic manifestations of his hero: in the Festival of Air, Est. Falcón, Venezuela, from 9 to 16 August and in the II International Journeys "Poetry and Experimentation" in Córdoba, Argentina from 13 to 18 August, 2007.

For requesting of the Clemente Pudding go to its own representative: Clemente Padín (it´s delicious and cheap).