jueves, 2 de octubre de 2008

De nuevo censura contra Leo Bassi

Leo Bassi. Italy. 1984



Alrededor de 60 artistas inscritos en el festival Alter-Arte, en Murcia, se han negado a participar si no vuelve a ser programado el espectáculo Bassibus de Leo Bassi, suspendido el pasado 24 de septiembre por la consejería de Cultura, que acusa a los participantes que se han desamarcado del evento de inflar la cifra de cancelaciones...e-sevilla.org


Carta de Leo Bassi a los artistas de Alter-Arte

A mis colegas artistas de Alter Arte

No he querido hacer declaraciones antes de hoy considerando que mi primer deber era el manejar la máxima información posible sobre el asunto.Ahora las cosas están más que claras y creo que es el momento de dar mi opinión....../carta-de-leo-bassi-a-los-artistas-de-alter-arte/


Carta de Leo Bassi al Señor Valcárcel

Señor Don Ramón : Tengo buenas noticias para usted ¡El Bassibus se hace!....../carta-de-leo-bassi-al-senor-valcarcel/
Fuente http://www.alter-arte.es/ Alter-Arte 08 MURCIA

Premio Pozo Fortuna para el Equipo Nizkor y las víctimas de la fosa de Turón

El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Mieres acogió hoy miércoles 4 de junio de 2008, el fallo del Jurado del Galardón Pozu Fortuna, un premio de carácter internacional, iniciativa del Alcalde de Mieres, Luis María García, y de la Asociación Foro Pozo Fortuna, y cuyo fin es distinguir, desde la memoria al holocausto de la guerra vivido en el Monumento levantado a la fosa común de Turón, a todas aquellas personas y colectivos que a lo largo del trabajan en el mundo por la paz, la solidaridad, la concordia, la libertad…
En este marco, y una vez reunido el jurado el pasado día 2 de junio en el Ateneo de Turón, la Concejala de Cultura, Diana González, leyó esta mañana, como presidenta delegada de los Galardones, los que serán los ganadores de esta primera edición: el equipo Nizkor, como organización internacional destacada en la defensa de los derechos humanos en todo el Planeta, “por su innegable y constante lucha jurídica y social contra la impunidad de los violadores de los derechos humanos y contra el incumplimiento de la resoluciones de las Naciones Unidad al respecto.
Además de al Equipo Nizkor, el jurado Memoria Pozu Fortuna, acordó por unanimidad, como excepción y única vez, conceder otro galardón idéntico al de esta primera edición los familiares de las víctimas de esta fosa de Turón. Este galardón estará destinado a figurar como homenaje a dichos familiares de las víctimas en el Centro de Interpretación de la Memoria situado en la explanada del pozo, junto al Monumento creado en su día por el artista Varela.
El triunfo del Equipo Nizkor se produjo por unanimidad, siendo seleccionada su candidatura entre una veintena, valorada por un jurado formado por periodistas, historiadores y representantes de asociaciones de la memoria y de ONG`s dedicadas a la lucha por la paz.
Este premio, simbolizado por la talla del Monumento a la Memoria que emerge del Pozu, será entregado la primera semana de octubre, durante el acto anual que tiene lugar cada año en reconocimiento a las víctimas que allí yacen, acto presidido por el Alcalde de Mieres y al que cada año se suman representantes institucionales, políticos y sindicales asturianos, además de diversos colectivos sociales.
Datos a tener en cuenta:
El equipo Nizkor es una organización de gran prestigio mundial, experta en derechos humanos que lucha contra la impunidad y las injusticias en el mundo, especialmente en América Latina. El Equipo Nizkor considera que el primer paso en la lucha contra las violaciones a los derechos humanos es la información, clara, precisa y a tiempo. Sostienen que es mucho más fácil matar, torturar o violar derechos cuando se hace en secreto. Nizkor cuenta con un potente gabinete que actúa judicialmente, como lo hizo en Chile con el auto de procesamiento a Pinochet, un frecuentado portal web, e incluso una radio, bastión de su voluntad por acercar y democratizar la información que la prensa normalmente no trata y que, debido a la escasez de medios, es muy difícil que se difunda más allá del círculo de los iniciados. Nizkor está especializado en derecho internacional, derechos humanos y derecho humanitario, derechos civiles y nuevas tecnologías, derechos económicos y sociales, digitalización de documentos, mantenimiento de la red de información internacional y de otra red de solidaridad urgente sobre situaciones críticas y violaciones de los derechos humanos. El fundador de Nizkor es Gregorio Díaz Dionis (argentino, hijo de canarios, experto informático, de 59 años). Creado en 1995. El propio Dionis comenta que el objetivo de Nizkor es proporcionar un centro de documentación digital sobre los derechos humanos, tanto en castellano como en inglés. Y la principal característica es que utiliza las nuevas tecnologías como internet para llegar a un público más global, además de que es una tecnología que puede resultar bastante económica.
Ficha histórica sobre el Pozu Fortuna y su fosa común
El Pozo Fortuna de Mieres es una antigua instalación minera, de finales de los años 20, y situada en el valle de Turón, cerca del pueblo de San Andrés, que nunca llegó a tener actividad, debido a su destino, durante la Guerra Civil (1936-1939) y postguerra, como fosa común para miles de militantes, simpatizantes y familiares de la República que fueron asesinados en la comarca del Caudal o en otras zonas de Asturias.
Son muchos los testimonios recogidos de vecinos que vieron como a partir del año 1937, hasta pasado el inicio de los 40, camiones procedentes de Mieres y de municipios próximos (incluso se dice que de otras zonas como Langreo, Gijón o Grado) arrojaron cuerpos sin identificar a esta fosa, que posteriormente fue tapada sin que la empresa Hulleras de Turón, una vez recuperada la actividad extractiva en el Valle, pensará nunca más en su apertura, tratando de evitar con ello que muchos mineros del valle pudieran llegar a reencontrarse en su trabajo con familiares allí arrojados.
Como en el resto de fosas de este tipo en España, los lugares de enterramiento anónimo y cruel de militares, políticos y sindicalistas, o simples ciudadanos anónimos vinculados a la izquierda, permanecieron como Fortuna condenadas al olvido durante muchos años, por el peso ejercido por el bando ganador en la trágica Guerra civil española y por los 40 años de represión sostenida por el régimen franquista.
Los años, y la inexistencia de restos de la antigua mina, hicieron que el punto exacto de la fosa del pozu Fortuna, por donde fueron arrojados los represaliados, desapareciera. Hasta diciembre de 2003, fecha en la cual, con la ayuda de palas y trabajadores del Ayuntamiento de Mieres y apoyo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, especialmente documental, se localizó el brocal del pozo. Desde los primeros días, ciudadanos depositaron sobre el hueco a la vista del antigua pozo (en Fortuna nunca hubo castillete) flores en memoria de las víctimas.
La existencia de miles y miles de restos, hizo que se descartara el ir más allá en un proceso de exhumación que hubiera sido extremadamente complejo en los planos técnicos (pruebas de forense, investigación de fichas...), legales, morales, incluso de disparidad de criterios en las posibles familias. Pero para mantener viva la memoria de lo sucedido, y en homenaje y recuerdo a las víctimas, el Ayuntamiento y Memoria Histórica decidieron reurbanizar la zona como un hito de la Senda Verde de Turón, que discurre junto al lado en su tramo Villandio-La Molinera, y colocar sobre éste foso un monolito que, promovido por el Ayuntamiento, es idea del artista turonés Varela.
El Ayuntamiento contó para esta actuación, ligada a la Senda Verde y que desarrolla la empresa New Construction, con el apoyo económico de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Principado.
La inauguración tuvo lugar el domingo 9 de octubre de 2006, en un acto popular promovido por el Ayuntamiento y la Asociación Memoria Histórica.
Antes, de esa fecha, el 14 de abril, ya hubo un acto similar en la explanada de Fortuna de Turón, que reunió a decenas de los familiares que encontraron en este lugar una violenta muerta a manos de la represión franquista y de representantes políticos de PSOE e IU.
La jornada de reencuentro, según contaron entonces los medios de comunicación, "estuvo marcada por el evidente cambio que ha sufrido el entorno de la trágica bocamina. Si hace un año el marco ofrecía un lúgubre aspecto, con polvo y tierra, quienes se desplazaron ayer a San Andrés de Turón se encontraron con un escenario mucho más digno, cuidado y convertido en un pequeño altar de reivindicación. Lo que los últimos doce meses no han cambiado es el sentimiento de dolor y en ocasiones rabia ante el recuerdo de los cientos de asturianos que fueron ejecutados en esta vieja explotación, convertida ahora en tumba republicana....", dijo La Nueva España.
El pozo Fortuna es una de las principales fosas comunes españolas. Tiene una profundidad de treinta metros y un diámetro de cuatro. Fue excavado con anterioridad a 1927, año en el que ya existe constancia de su existencia. Nunca llegó a ser explotado. En un futuro, y para enriquecer este hito en la Senda Verde de Turón, esta prevista la apertura de un aula de interpretación de este monumento, en un pequeño edificio, vestigio industrial en la zona.
El pasado mes de febrero de 2008, el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y el Alcalde de Mieres inauguraron el último de los hitos en la zona, un Centro de Interpretación a la Memoria. El Alcalde de Mieres, que considera que este en Fortuna de Turón está el Auschwitz asturiano lanzó entonces la iniciativa de crear un premio de renombre nacional e internacional que distinguiera a personas o colectivos que se distingan en la lucha por la paz y la concordia, por la justicia.
[Fuente: Ayuntamiento de Mieres, Asturias, 04jun08]


El galardón será entregado el día 4 de octubre de 2008 en el Pozu Fortuna en Turón. Mieres

Los Mártires del Freeway y otras historias


Fuente Ficticia.com

miércoles, 1 de octubre de 2008

I Festival ALTERNATIVO de Teatro Joven Latinoamericano


I Festival ALTERNATIVO de Teatro Joven Latinoamericano

Cita en Quito con el nuevo teatro del continente

Del 06 al 12 de octubre del 2008 se desarrollará en Quito el I Festival ALTERNATIVO de Teatro Joven Latinoamericano con presencia de nueve agrupaciones artísticas de Ecuador, México, Colombia y Uruguay que efectuarán (5) funciones en Colegios Fiscales, y (9) en los teatros Malayerba y Variedades.

El Festival de Teatro Joven Latinoamericano se convertirá en un encuentro de artes escénicas donde se mostrará al público en general, especialmente a los jóvenes, las propuestas de otros nuevos artistas latinoamericanos, generando espacios de conversación, discusión e intercambio socio-cultural teniendo cono eje y punto convergente las nuevas artes escénicas del continente.

Harán parte del Primer Festival de Teatro Joven Latinoamericano: Teatro de la Esquina de Uruguay; En la piel de otros de México; Cicuta teatro y Mal Paso de Colombia.Ecuador estará representado por las agrupaciones Cronopio, Are-k, Hombre Orquesta, el Derrumbe Teatro, de Quito y el grupo La Carreta.

PROGRAMACIÓN: Lunes 6 de octubre

-Inauguración. Hombre Orquesta, Ecuador, Plaza del Teatro. 17h00.

- La Carpa del Amor Errante. La Carreta, Ecuador. Teatro Malayerba. 20h00.


Martes 7 de octubre

- Conversatorio. Guido Navarro, Patricio Vallejo, Ramiro Aulestia. Teatro Malayerba. 16h00.

- Hamlet Machine. En La Piel de los Otros, México. Teatro Variedades. 20h00.Entrada Libre


Miércoles 8 de Octubre

- Noche Rifamuerte. El Cronopio, Ecuador. Teatro Malayerba. 20h00.


Jueves 9 de octubre

- Big Bang. El Derrumbe, Ecuador. Teatro Malayerba. 20h00.Viernes 10 de octubre

- Antígona Incorpórea. El Mal Paso, Colombia. Teatro Malayerba. 20h00.


Sábado 11 de octubre

- Conversatorio grupos participantes. Teatro Malayerba. 15h00.

- La Extravagancia. Teatro Cicuta, Colombia. 20h00.


Domingo 12 de octubre

- Are -k. Teatro Malayerba. 16h00.- María: Opera Rock. Teatro la Esquina, Uruguay. Teatro Malayerba. 18h00.

- Cierre del Primer Festival de Teatro Joven Latinoamericano.En el teatro Variedades:Manabí Oe2-04 entre Guayaquil y Flores. Plaza del Teatro


Público General: us$ 5.00

Estudiantes: us$ 3.00

En el Teatro Malayerba: Calle Sodiro 345 y 6 de diciembre, junto a la iglesia del Belen, frente al churo del Parque La Alameda.Reservas 2235463


Público General: us$ 6.00

Estudiantes: us$ 3.00

Alexandra Almeida, Fundación Cultural El Retablo Teatro. Contactos: 098044566/ 084502053/ 2269 223. elretabloteatro@gmail.com

Jornadas de INCUNA 08


martes, 30 de septiembre de 2008

Dos reflexiones sobre el "Manifiesto Comunista", de Marx y Engels: situación histórica y espejo para la actualidad

.- EL MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTA EN RELACIÓN CON SU ÉPOCA.
1.1. Aproximación
El Manifiesto del Partido Comunista tuvo muy poca resonancia a raíz de su publicación. No fue una obra que se leyera demasiado ni que circulara en exceso. El año concreto de su publicación, 1848, coge a los pueblos europeos sumidos en una situación difícil, pues es una época de revueltas en la que el papel impreso suscita menos interés que la acción propiamente dicha. Tendrán que pasar los años para que las influencias, no ya del Manifiesto del Partido Comunista, sino del propio marxismo en general, se dejen sentir con fuerza evidente. Poco se puede decir, en efecto, sobre las influencias en su época de esta pequeña obra si no la miramos unida al resto de las obras de sus autores. Habría que esperar hasta 1864, fecha de la fundación de la Primera Internacional, para que el marxismo en general fuese la forma de pensamiento por excelencia del movimiento obrero.
En efecto, el de 1848, dicho sea en palabras vulgares, es un año “movido”. El surgimiento de las revoluciones democrático-burguesas que culminaron con la Comuna de París -intento revolucionario de carácter no ya burgués, sino socialista, proletario-, van haciendo que la burguesía se muestre, paulatinamente, como contrarrevolucionaria y antidemocrática, a la vez que se produce el lento pero decidido empuje del proletariado. Sin embargo, no se puede olvidar que es la propia burguesía quien lleva las riendas de los procesos en la época, lo que hace fracasar todas y cada una de las incipientes tentativas de la clase obrera -por esto y por factores como la invalidez del socialismo utópico que Marx y Engels reconocen en el Manifiesto y en otras obras posteriores al mismo-, incluida la de la misma Comuna de París, a pesar de que después del 48 el movimiento obrero comience a librarse de tales influencias burguesas. Todo el entramado revolucionario hace que el Manifiesto del Partido Comunista presente algunas carencias que el marxismo iría rellenando en obras posteriores y complementarias (La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850, o bien Revolución y contrarrevolución en Alemania, por ejemplo). El tema del Estado se aborda en la obra de forma muy abstracta y general, pero en otras posteriores se tiende a la precisión y a la definición exactas: la idea de la destrucción de la máquina del Estado (que de sí no aparece en el Manifiesto), la de la revolución permanente, etc., incluyendo la teoría de la plusvalía, que sería elaborada, asimismo, con posterioridad. Subyace, además, en el Manifiesto del Partido Comunista una idea marxista de aquellos años que, con el tiempo, sería rectificada (o precisada): Marx y Engels veían demasiado cerca la revolución proletaria, el socialismo. El propio Engels lo reconocería aduciendo que en esos años la doctrina económica marxista aun no se había perfilado en su totalidad. Por supuesto, las experiencias revolucionarias del 48 hicieron que se profundizase en el estudio del capitalismo en muy diversas obras, entre ellas la más importante de Carlos Marx, El Capital, cuya primera parte data de una fecha muy tardía con respecto a la de publicación del Manifiesto (en 1867, casi veinte años después).
El Manifiesto del Partido Comunista es, por lo tanto, y sobre todo, un punto de partida y no un hito de la teoría marxista. Es una raíz de la que parten infinidad de cuestiones de mucha importancia, como veremos más adelante.
Realmente el primordial valor que para su época posee esta obritaa (aunque podría muy propiamente decirse que son Marx y Engels quienes lo poseen) es el de haber sido la primera expresión para la fundación del socialismo científico. Hasta entonces, y el propio Manifiesto lo aporta, el “socialismo” había sido de diferentes cuños, pero con el denominador común del paternalismo y/o del querer aprovecharse de la clase obrera (léase “socialismo feudal”, “socialismo cristiano”, “socialismo pequeño-burgués” o “socialismo conservador”). Filosóficamente también habían surgido movimientos que, como el “socialismo alemán” o “verdadero”, habían servido a los intereses reaccionarios por la falsedad de sus planteamientos. Los autores del Manifiesto también son profundamente críticos con sus predecesores, los socialistas y comunistas crítico-utópicos, que, como Saint Simon, Fourier u Owen, “repudian toda acción política y de modo explícito la revolucionaria y quieren alcanzar su meta por la vía pacífica, intentando abrir camino al nuevo evangelio social con el poder del ejemplo, mediante pequeños experimentos que acaban, como es natural, en el fracaso.” (1)
1.2. Breve referencia al análisis histórico en el Manifiesto del Partido Comunista y a sus bases histórico-filosóficas
El hecho de que el capitalismo se afianzase en Europa dejó entrever cómo el progreso burgués presentaba aspectos de antagonismo claro. La dicotomía entre riqueza y pobreza, la falta de control en la producción, la creciente explotación de hombres, mujeres y niños, las vejaciones a las que eran sometidos, la progresiva desaparición de las pequeñas propiedades de artesanos y campesinos absorbidas por la monstruosa máquina del capitalismo decimonónico, presentan una situación abonada para el surgimiento del marxismo, el cual no es otra cosa que un profundo reflejo filosófico y científico, desde la visión del revolucionario, de los referidos antagonismos de clase -políticos y, por supuesto, económicos-.
El Manifiesto del Partido Comunista es, además de un “manifiesto” propiamente dicho, un lúcido análisis histórico y político de esa época. Un excelente razonamiento sobre el pasado histórico en función de la lucha de clases y de la propia situación de las clases desfavorecidas con respecto a los explotadores. Enlaza el pasado con su presente y explica concisamente dónde se encuentran los factores que explicitan el nacimiento de la nueva clase, el proletariado: “En la misma medida en que se desarrollaba la burguesía, es decir, el capital, se desarrollaba el proletariado, la clase de los obreros modernos, que tan sólo puede vivir a condición de hallar trabajo y tan sólo puede hallar trabajo a condición de que éste acreciente el capital” (2).
El marxismo, tanto en general cuanto en lo expresado a través del Manifiesto, no sólo posee la base social e histórica a la que hemos aludido, sino también unos antecedentes filosóficos y científicos. Lenin diría que el marxismo es una continuación de la doctrina de los representantes de la filosofía, el socialismo y la economía política (3), que bebe principalmente en las fuentes del socialismo crítico-utópico (Fourier, Owen, Thomas Spence, Saint Simon, Babeuf), de la economía política clásica (Adam Smith, David Ricardo, Thomas Malthus) y, por supuesto, de la filosofía idealista alemana (Hegel y sus, en cierto modo, epígonos, como Feuerbach o Max Stirner).
El núcleo central del surgimiento del marxismo va desde fines de los años 30 del siglo XIX a fines de los años 40. A este último momento de iniciación pertenece la obra de que estamos tratando. La filosofía marxista atraviesa dos fases formativas fundamentales: por un lado, el paso de Marx y Engels del idealismo hegeliano al democratismo revolucionario y al comunismo científico (anteriores a la publicación del Manifiesto del Partido Comunista), y, por otro, la elaboración de los principales presupuestos del llamado “materialismo histórico”, cuyos primeros frutos son la Miseria de la filosofía, de 1847, y el Manifiesto del Partido Comunista.
Pero algo que llama la atención poderosamente es que la figura intelectual de Carlos Marx y las concepciones teóricas de éste y, naturalmente, de su compañero Engels, es decir, el marxismo, son un producto claro de su época, un época muy concreta, que se constituye a la vez en tajante y transcendente respuesta a los problemas acuciantes de la misma. El hecho de que hayan sabido imbricarse y responder en y a su modo de una forma tan sistemática explica por qué ha tenido tanta importancia frente a otras teorías que solo reflejaron influencias de tipo general.
1.3. Algunas repercusiones históricas del marxismo
Como repercusiones inmediatas (aunque “inmediato” en nuestro contexto no signifique menos de algunas decenas de años) el marxismo posibilitó la existencia de pensadores y de teóricos que, en algunos casos, supusieron posteriores bases revolucionarias añadidas al marxismo mismo, por supuesto si entrar a considerar a revolucionarios ya inmersos en la dinámica del siglo XX que, como el propio Lenin, supusieron otro tipo de avances. A filósofos como el alemán Joseph Dietzgen se unen destacados elementos de la práctica revolucionaria en el seno de la clase obrera, como es el caso del francés Paul Lafargue. El social demócrata F. Mehring, que sería uno de los fundadores del Partido Comunista Alemán, es otro de los nombres destacables, junto al filósofo italiano Antonio Labriola, quien nos da un notable testimonio de las influencias del Manifiesto del Partido Comunista, de su alcance histórico, puesto que para él marca el inicio de la “nueva época”. Y así es, en efecto -y esta es la consecuencia histórica más importante-: en filosofía y también en historia podríamos hablar, al menos en cierto modo, y siguiento la terminología que le es propia al marxismo, de la “vieja época” (antes del él) y de la “nueva” (después).
En todo caso, ni el Manifiesto del Partido Comunista ni la teoría marxista tratan de profetizar. Marx y Engels no eran adivinos, ni magos, sino profesores y economistas. Y las previsiones desde aquella perspectiva van siempre encaminadas a cuestiones generales, como no podía ser de otro modo. Decir que los autores del Manifiesto acertaron o se equivocaron es simplista. Lo que sí se llegó a considerar como valor cierto y principal fue el concepto de lucha de clases como motor de la historia.
Al calor de las ideas marxistas estallaron revoluciones proletarias que en algunos casos fueron un fracaso total (como la alemana) y en otros un éxito que devino fracaso con el paso de los años (como la rusa). Es notable el hecho de que la primera revolución proletaria y socialista triunfante en elmundo, la revolución rusa de octubre de 1917, no se diera en un país con las características específicas que Marx y Engels habían supuesto, pero sí significó, a la larga, una serie de cambios en toda Europa, que la configuraron para la modernidad convirtiéndola en algo radicalmente distinto a lo que había sido hasta entonces: por una parte la instauración, hasta 1989, del grupo de países satélites de la extinta Unión Soviética, mal llamados “socialistas”, en la parte oriental (cuya praxis política, por cierto, sólo sirvió para denigrar el pensamiento de Marx y Engels y envolverlo en una pátina rancia que lo desprestigió sin contemplaciones por el engaño a que aquellos regímenes sometieron al mundo y cuyas consecuencias ideológicas sigue pagando la izquierda en la actualidad), y, por otra, lo sucedido en la parte occidental, a saber, las mejoras de tipo sociolaboral y la consecución de derechos por parte de la clase obrera (cosa que, precisamente, y por fortuna, ha perdurado hasta hoy, aunque haya motivos sobrados para alarmarse, dada la paulatina pérdida de algunos de esos derechos y de muchas de aquellas mejoras).
II.- EL MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTA EN RELACIÓN CON LA ACTUALIDAD.
En el Capítulo III del Manifiesto del Partido Comunista se dan un total de diez medidas de aplicación general que el proletariado deberá aplicar en caso de conseguir el poder. Entre ellas están un “fuerte impuesto progresivo” (punto 2), “educación pública y gratuita para todos los niños” y “abolición del trabajo infantil” (ambos del punto 10), etc. Lo realmente chocante es que, al menos, estos dos puntos son reales y efectivos, en gran parte, en nuestra actual sociedad capitalista y burguesa en la que el proletariado aun no ha accedido al poder, y que algunos otros que no apuntamos aquí también se han hecho realidad en algunas sociedades burguesas actuales. Desde luego no es ninguna casualidad. No son “regalos” de la clase dominante, sino conquistas que los trabajadores han logrado después de muchos años de lucha, de sufrimientos y de penalidades, de muertes, de infamias, de actitudes hostiles. Por lo tanto podemos afirmar que el alcance, la influencia actual del marxismo, llega hasta ahí en lo tocante a avances sociales. Sin embargo, el estado del bienestar, regido en gran parte por la social democracia europea de los últimos años, parece atravesar baches muy peligrosos que hacen tambalearse algunos de aquellos derechos que tanto costó conseguir.
Se trata, continuando con lo antes mencionado, de que la burguesía ha hecho al proletariado una serie de “concesiones” materiales (cómo el proletariado las ha conseguido ya queda dicho), pero no de una manera desinteresada. El triunfo de la revolución rusa y la creciente influencia del marxismo durante el siglo pasado, de algún modo “amedrentaron” a las clases dominantes. Tenían, por lo tanto, que “comprar moralmente” al proletariado, pues físicamente ya lo habían hecho. Y esta “compra” progresiva y constante ha hecho que las condiciones de vida de los trabajadores mejorasen, pero también que el proletario que Marx y Engels concebían se debilitase como tal, convirtiéndose, con el paso de los años, en un obrero aburguesado, con inquietudes de burgués, con pequeñas propiedades y bienes de consumo, con tiempo libre, pero, así y todo, explotado. El obrero es, a la vez, un consumidor que fomenta e impulsa del comercio capitalista. Ya no existe, pues, como tal, el proletariado marxista.
Pero todo este problema, a pesar de las objeciones al término “proletario”, sobre el que luego volveremos a incidir, ya había sido intuido en la obra que estamos analizando. Así, en el Capítulo III, parte 2, se dice: “los socialistas burgueses quisieran tener las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas ni peligros que necesariamente conllevan. (…) Quisieran la burguesía sin el proletariado. (…) Una segunda modalidad menos sistemática, pero tanto más práctica de socialismo, trata de enfriar cualquier iniciativa revolucionaria de la clase obrera haciéndole ver que no es tal o cual reforma política lo que le reportará ventajas, sino tan solo la modificación de sus condiciones materiales de vida, de su situación económica. Por modificación de las condiciones materiales de vida no entiende este socialismo la abolición de las relaciones de producción burguesas -cosa que sólo se puede obtener por el camino de la revolución-, sino las mejoras administrativas que se efectúan en el marco de esas relaciones de producción y que en nada modifican, por tanto, la relación entre capital y el trabajo asalariado”. Podríamos tildar a nuestra sociedad burguesa, entonces, con el término de “socialista burguesa” o “socialista conservadora”, puesto que las aspiraciones de una parte de la burguesía de “mitigar los males sociales al objeto de asegurar la permanencia de la sociedad burguesa” (4) se han cumplido. Y en este sentido desempeñan un rol fundamental en Europa los partidos social demócratas, e incluso, los denominados partidos socialistas u otras agrupaciones de izquierdas, con componentes ecologistas, e incluso nacionalistas (como en el caso de España, PSOE o IU) de ideología, asimismo, social demócrata.
En cualquier caso, todas las concesiones hechas carecen de valor desde el punto de vista marxista a la hora de seguir analizando las relaciones entre trabajo y capital, puesto que, al igual que en el lúcido análisis de Marx y Engels, en la actualidad el capitalista no paga al obrero su trabajo, sino su fuerza de trabajo, considerada como una mercancía más. Si lo remunerado fuese el trabajo, el capital estaría a disposición social, es decir, a disposición de todos, y no solamente de unos pocos, los burgueses -en la terminología de Marx-, los capitalistas, que aun continúan teniendo los medios de producción. La única diferencia que suponen las “concesiones” burguesas es meramente cuantitativa en el sentido de que al obrero se le paga algo más de lo estrictamente necesario para que sobreviva, propina que conlleva consumismo, o ahorro, pero, en todo caso, el marco en el que se desarrolla la llamada sociedad del bienestar que, con sus altibajos y sus crisis, es nuestro escenario vital en la actualidad, por lo menos en Europa.
Siguen vigentes, además, análisis concretos de cuestiones concretas, como el que atañe a caracteres cosmopolitas de la producción y el consumo: “mediante la explotación del mercado mundial, la burguesía ha impreso un carácter cosmopolita a la producción y al consumo de todos los países…” (5) y su secuela, el colonialismo y el imperialismo actuales, la “globalización”, que hoy se vive también de manera directa y que de forma muy sangrante están sufriendo los países llamados del Tercer Mundo (nuevos fenómenos como el terrorismo globalizado son una consecuencia directa de esta situación); puesto que según el Manifiesto del Partido Comunista el sistema de producción burgués fuerza a todas las naciones a hacer lo suyo, las fuerza a convertirse en burguesas, es decir, a seguir los dictados del capital, para que los pocos sigan enriqueciéndose a costa de que los muchos se emprobrezcan. Además, como ya se dijo más arriba, la sociedad consumista impuesta por el capitalismo hace que el dinero que el obrero obtiene por encima del necesario para su supervivencia revierta en las mismas arcas de donde ha salido, puesto que desde todos los medios de comunicación y de propaganda se le insta al consumo, a gastar todo lo que tiene e, incluso, lo que no tiene, endeudándose y, por lo tanto, esclavizándose un poco más. Esta reflexión tan actual aparece, sin embargo, muy bien perfilada en el Manifiesto: “Apenas acabada la explotación del obrero por el capitalista, de modo que aquél pueda percibir su salario en mano, los otros representantes de la burguesía caen inmediatamente sobre él en forma de propietario de la vivienda, de tendero, de prestamista, etc.” (6); aunque aquí de lo que se trata es de elementos vitales (hogar, comestibles, préstamos para subsistir…), en un análisis de la actualidad concreta podríamos añadir vendedores de objetos de consumo muy variados (coches, moda, bebidas, música, juguetes, y un largo etcétera), cuyas ganancias se suman a las arcas del capitalista (representado, en general, por el fantasma de las multinacionales).
La cuestión es que el propio obrero ha perdido la conciencia de clase debido a las mencionadas “concesiones” que su lucha y el temor de la burguesía le habían reportado. Y no suele hacerse reflexiones como la que acabamos de hacer o le importan muy poco (enriquecer a otros a base de su trabajo, pero también de su consumo), cegado como está por los deslumbrantes reflejos de nuestra sociedad del bienestar. Sin embargo ese “bienestar” no es eterno. Hemos de tener muy en cuenta las etapas de crisis periódicas que atraviesa el comercio, también apuntadas por Marx y Engels, dentro de una de las cuales nos hallamos inmersos ahora. Lo que sucede es que el análisis de una crisis como la actual es mucho más complicado de lo que podría ser solamente a la luz de la teoría de la superproducción expresada por los autores del socialismo científico. En la actualidad aparecen factores de enorme peso y consideración, ausente en etapas anteriores: sobre todo la intervención estatal en la economía y la fuerza de los sindicatos, tanto para movilizar como para anquilosar y desmovilizar a las masas obreras.
De lo que no cabe duda es de que estas mismas scrisis son las que ponen en peligro -a pesar de la seguridad y de la confianza que muestran algunos trabajadores- las “concesiones” que la burguesía le hizo en su día a la clase obrera en las condiciones que ya hemos expresado más arriba. En otra etapa de la historia europea la crisis se saldó con un parche de emergencia para el capitalismo, constituido por los fascismos, y con una guerra muy cruenta que fue consecuencia de ellos. Hoy por hoy las crisis las pagan, como a la vista está, los supuestos “beneficiarios” de las “concesiones” burguesas, o sea, los trabajadores. El problema fundamental con el que nos enfrentamos es que el creciente desempleo y la marginación social que puede conllevar no conforman “proletarios”, sino algo que más bien se parecería a los “lumpen-proletarios” de la teoría marxista: siguiendo el Manifiesto del Partido Comunista, esta subclase no es aprovechable para la lucha revolucionaria, dada su predisposición a “dejarse comprar en apoyo de maquinaciones reaccionarias” (7). Las bolsas de marginación, en general, producen en la actualidad una clase de subproletarios que la clase obrera misma desestima y margina a su vez, pues es un sector de condiciones vitales muy irregulares. El problema está en que las condiciones de lucha por la supervivencia en que se ven envueltos los convierte en individualistas que huyen de las acciones colectivas. Y tal vez esta reacción haya comenzado a darse también entre los trabajadores “normales”.
Por otro lado, hoy, en las sociedades burguesas, se pretende que el “libre desarrollo de cada uno sea la condición para el libre desarrollo de los demás”, lo que es una cita textual del Capítulo II del Manifiesto del Partido Comunista, aunque esta premisa, en nuestra sociedad actual, regida por los intereses del capital y por los monopolios internacionales, no deja de ser una caricatura. Las democracias occidentales, Europa, EE.UU., y demás países desarrollados, disfrutan -disfrutamos- de un sistema de libertades, un sistema que tiende, según se nos dice, incluso por ley, a la igualdad y a la convivencia. Pero ¿es esto realmente cierto?, ¿a costa de qué y de quién? Ahí están el desempleo, la pobreza, la marginación, dentro de los propios países -aunque los textos legales reconozcan pomposamente el derecho al trabajo y a la vida digna de todos los ciudadanos-, y la explotación ejercida por esos países avanzados sobre los subdesarrollados del Tercer Mundo.
Es decir que el Estado burgués continúa inventando redes que sustenten su supremacía y el sistema de enriquecimiento de los pocos a costa de los muchos. No nos engañemos, la injusticia está presente en nuestras sociedades avanzadas, entre otras cosas porque a cambio de ciertas libertades individuales, basadas, por supuesto, en el poder adquisitivo de cada cual, el obrero se conforma con sus pequeñas propiedades -ridículas frente a las auténticas propiedades del capitalista- y con su destino pequeño-burgués de nuevo cuño.
Los tentáculos de la burguesía han llegado, pues, más allá de cualquier previsión, haciendo que el obrero sí tenga hoy propiedades “que perder”, a pesar de tener todo “un mundo que ganar” (8). Pero ¿no valdría la pena renunciar a pequeñas propiedades ilusorias que son, a la larga, fáciles de perder en la sociedad burguesa, en favor de la propiedad social? Porque, hoy por hoy, a pesar de esas pequeñas propiedades, el capital está en manos de la burguesía y no a disposición realmente social. ¿Cómo? Es muy difícil de decir. Transformar la sociedad para que sea más justa ha de ser labor de los políticos de izquierdas. La luz que aporta el Manifiesto del Partido Comunista es lejana y, por lo tanto, tal vez un poco mortecina, pero luz al fin y al cabo, y de ella pueden aprenderse muchas cosas.
Todavía son actuales aseveraciones como ésta: “Los postulados teóricos de los comunistas no se basan, en modo alguno, en principios descubiertos o ideados por cualquier redentor visionario. Son formulaciones generales de situaciones reales que se dan en una lucha de clases real, en el movimiento histórico que se desarrolla a la vista de todos. (…) Lo que caracteriza específicamente al comunismo no es la supresión de la propiedad en general, sino la supresión de la propiedad burguesa. Sólo que la moderna propiedad privada burguesa es la expresión última y más acabada de la producción y apropiación de productos basadas en los antagonismos de clase, en la explotación de unos hombres por otros. En este sentido, los comunistas sí que podrían resumir sus teorías en esta sola fórmula: supresión de la propiedad privada.” (9)
Hemos hecho todas estas disquisiciones y apreciaciones sobre la actualidad o no actualidad del término marxista “proletariado” para llegar a conclusiones que nos parecen acertadas, aunque evidentemente, sean subjetivas. Pero algo que no se puede poner en duda es la absoluta vigencia actual que la definición marxista de burguesía continúa teniendo. Quienes hoy siguen disponiendo del capital y de los medios de producción de forma total son los burgueses y no los obreros y, desde luego, se sigue contemplando a la clase trabajadora como acrecentadora del capital mientras los intereses de la clase dominante así lo exijan (10). Por esto mismo se le han hecho concesiones: las mejoras sociales redundan en un cierto bienestar del obrero, que se acondiciona a las imposiciones burguesas, que se suaviza frente a la clase dominante -pensando que se ha equiparado a ella- y que revierte en una mayor tranquilidad, acomodo e impunidad de ésta. Pero también en una paz social que fue muy difícil de conseguir en otros tiempos.
Además, en nuestras sociedades “avanzadas”, “el capital goza de autonomía y personalidad mientras que el individuo activo vive en la coerción y la impersonalidad” (11). La meta, como en tiempos del Manifiesto del Partido Comunista, ¿continuará siendo la supresión de la personalidad, la autonomía y la libertad burguesas para que cese la explotación del hombre por el hombre?. También hoy la educación, mal que nos pese, es “adiestramiento para el manejo de la máquina” (12), aunque lo sea en un sentido más amplio que entonces. Y también hoy el burgués acusa al comunista de que sustituyendo la educación doméstica (burguesa) por la social “se elimina la más pura intimidad familiar” (13). La sociedad actual sigue aprovechando la educación para introducir la forma de pensar de la clase dominante, eso sí, de una forma más o menos enmascarada, a pesar de los intentos en contra que a diario se llevan a cabo por parte de educadores conscientes que pretenden formar personas y no esclavos. De ahí el determinante papel del estudio de las Humanidades y de una formación que fomente el desarrollo crítico de la persona ante el Mundo.
La burguesía actual no es otra que la heredera de la ya definida por Marx y Engels. Más afianzada en su poder por esa tranquilidad que hemos explicado, nuestra clase burguesa de hoy se constituye en la línea de continuidad más clara de aquella que había surgido “de las ruinas de la sociedad feudal” y que no había “suprimido los antagonismos de clase” (14). “Lo único que ha hecho -continúan los fundadores del socialismo científico- es establecer nuevas clases, nuevas condiciones de opresión y nuevas formas de lucha en sustitución de las anteriores” (15). Y esto es cierto también en nuestra sociedad. Porque el marxista consecuente ha de establecer nuevos métodos de lucha para nuevas condiciones de opresión, aunque esa opresión esté camuflada y trate de hacer creer al obrero que éste ya ha conseguido casi todos sus logros. Aunque cada una de las fases de desarrollo de la burguesía va “de la mano del correspondiente progreso político” (16).
Hoy, igual que en 1848, puede decirse, pues, que “el poder estatal moderno equivale al Consejo de Administración de los intereses generales del conjunto de la burguesía” (17).
___________
NOTAS:
(1): Manifiesto del Partido Comunista, Capítulo III, parte 3.
(2): Manifiesto del Partido Comunista, Capítulo I.
(3): V.I. Lenin, Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo.
(4): Manifiesto del Partido Comunista, Capítulo III, parte 2.
(5): Manifiesto del Partido Comunista, Capítulo I.
(6): Ibídem, 5.
(7): Manifiesto del Partido Comunista, Capítulo I.
(8): Manifiesto del Partido Comunista, Capítulo III, parte 4.
(9): Manifiesto del Partido Comunista, Capítulo II.
(10): Ibídem, 9.
(11): Ibídem, 9.
(12): Ibídem, 9.
(13): Ibídem, 9.
(14): Manifiesto del Partido Comunista, Capítulo I.
(15): Ibídem, 14.
(16): Ibídem, 14.
(17): Ibídem, 14.

El autor del presente texto es Francisco J. Lauriño y aparece publicado en http://www.librodearena.com/lauro/post/2008/09/23/dos-reflexiones-sobre-manifiesto-comunista-marx-y

Paisajes lisboetas

Sao Cd


y pierna-tiesto

Visto en Lisboa por Luisma.

Fuente http://infelicesycontentos.blogspot.com/

Cielos contemporáneos de Madrid

Foto de Bubela en http://tonicapertutti.zoomblog.com/

domingo, 28 de septiembre de 2008

ExperimentaClub'08


EXPERIMENTACLUB'082 a 5 de OCTUBRE de 2008la casa encendida - madrid

CLUSTER . LIARS . GUDRUN GUTSACHIKO M . KOMPUTER . WILSON SUKORSKIPINK TWINS . AIXÒNOÉSPÀNIC . 1605MUNRORUBÉN GARCÍA . FÉLIX LAZO . DURÁN VÁZQUEZSONS OF BRONSON . OE3+YACO . JAZZNOIZEDYNAMO . ALDO LINARES . DJCINEMASCOPEMACHINES DÉSIRANTES . THINGS HAPPEN+exhibición de los proyectos de audio/vídeo seleccionados a partir de la convocatoria AVLAB 1.0 de MEDIALAB-PRADO(del jueves 2 de octubre al domingo 5 de octubre)+POLITRÓNICA > conferencia audiovisual a cargo de ORIOL ROSSELLLA ESPAÑA ELECTRÓNICA DE LOS 80 > conferencia audiovisual a cargo de ANDRÉS NOARBELA GEOGRAFÍA DEL SONIDO > coloquio con DANIEL GONZALEZ, JORGE HARO y RUBÉN GARCÍA, presentado por JAVIER PIÑANGO+TALLERES:HISTORIA DE LA MÚSICA ELECTRÓNICA > a cargo de ORIOL ROSSELL(tardes . del lunes 29 de septiembre al jueves 2 de octubre)PLUNDERPHONICS: RECICLAJE SONORO > a cargo de ANKI TONER(tardes . del miércoles 1 al sábado 4 de octubre)

EXPERIMENTACLUB'08: LA GEOGRAFIA DEL SONIDO

Naturaleza, ciudades y proceso sonoro.El entorno, el espacio físico como generador de audio y su influencia y repercusión en la arquitectura del sonido.Más allá de centrarse en el panorama musical de un país o continente concreto, este año Experimentaclub quiere profundizar en la propia geografía del sonido, en la manera en que el entorno que rodea al artista influye en las dimensiones, límites y personalidad de su trabajo.En 2008 ese escaparate que siempre es Experimentaclub, un reflejo de la creación más arriesgada, tiene así el objetivo de radiografiar el espacio que genera y define el trabajo de artistas venidos de medio mundo… y de mundos extremadamente diferentes entre sí: de Asia a Sudamérica, de Europa a Norteamérica, de ciudades verticales a ciudades planas y del agua a la piedra; el viaje sónico de Exp'08 va más allá de mapas y países para indagar hasta en la más pequeña localización sonora.A partir de esta idea genérica, Experimentaclub'08 se presentará además con un nuevo formato que pretende ampliar contenidos y potenciar aún más el espacio que para la divulgación y la palabra ha venido teniendo en los últimos años. El día 2 de Octubre tendrá lugar la presentación del festival y de la muestra de proyectos seleccionados a partir de la convocatoria de Medialab-Prado AVLAB 1.0 (http://medialab-prado.es/article/avlab_10), a lo que seguirán tres días repletos de conciertos, sesiones audiovisuales y conferencias (de viernes 3 a domingo 5 de Octubre).Y una novedad: dos talleres teóricos de cuatro días de duración en los que primarán la divulgación, la perspectiva histórica y la explicación de las claves que hay, en un caso, tras décadas y décadas de música electrónica, y en el otro, alrededor del siempre controvertido terreno del apropiacionismo sonoro. Resumiendo: hablemos de música y expliquemos los por qués de los sonidos que le interesan al público que acude a Experimentaclub y a La Casa Encendida.Por último destacar entre los conciertos de 2008 la presencia al fin en Experimentaclub de Liars tras su cancelación del pasado año. Y por supuesto la de Cluster, veteranos históricos de la experimentación electrónica alemana: una parte fundamental de esa revolución sonora que en los años 70 compusieron nombres como Can, Faust, Neu! y los propios Cluster (Dieter Moebius y Hans-Joachim Roedelius).La también alemana Gudrun Gut (ex-Malaria! y responsable del sello Monika Enterprise), la japonesa Sachiko M (colaboradora habitual de Otomo Yoshihide en proyectos como Filament, etc), el brasileño Wilson Sukorski, los finlandeses Pink Twins y los barceloneses Aixònoéspànic (trío con Victor Nubla a la cabeza) serán otros nombres ilustres de Exp'08. Junto a ellos, un extenso recorrido por el campo del arte sonoro a cargo de artistas como el valenciano Rubén García, el gallego Durán Vázquez, los argentinos 1605munro (establecido en Berlín desde hace dos décadas) y oe3+yaco, conciertos audiovisuales de primer nivel como el que ofrecerá el chileno Félix Lazo y nuevo ruidismo ibérico a cargo de Sons Of Bronson y Jazznoize. Y como postre, a modo de digestivo tonificante, un poco de electropop de la mano de los británicos Komputer.Ocho años ya de un Experimentaclub que se reinventa a sí mismo, en continuo movimiento...