sábado, 28 de marzo de 2009

Cuando un amigo se va...




Hoy nos ha dejado un amigo, Longinos Montes, y nos queda mal cuerpo. Mal cuerpo por no haber aprovechado más el tiempo con él, sobre todo en estas últimas fechas.

Pero nos queda también su recuerdo y los momentos inolvidables en los viajes, su fina ironía y la cachaza de los polesos. Seguirás vivo en los recuerdos, no lo dudes campeón.

jueves, 26 de marzo de 2009

LA ECONOMÍA DE SALOON

La Antropología diferencia a quienes se dedican a estudiar las costumbres, culturas y características de los pueblos allá en los lugares donde éstos se encuentran de los que se entierran entre montones de libros y monografías, generalmente escritas por otros, para conocerlas. Los primeros; son antropólogos de campo y la esencia de sus estudios está en convivir, durante largas estancias, años muchas veces, con las tribus recopilando información de primera mano, asumiendo la diferencia entre lenguas y paradigmas propios de cada sociedad. Los segundos; antropólogos de gabinete, algunos de los cuáles se consideran más perfectos desde el punto de vista metodológico, se ciñen a estudios de otros colegas, sin vivir la realidad social de primera mano, ni tomarle el pulso.
Desde mi punto de vista; lo mismo podemos decir sobre la Economía. El economista intenta solucionar los problemas de crecimiento, desarrollo sostenible y buscar modelos socialmente justos y si gestor de empresas debe conseguir que éstas sobrevivan en entornos hostiles y procelosos mares plagados de tiburones. En un arriesgado ejercicio de abstacción llevo la calsificación de la Antropología, a la Econonomía; no en vano ambas son ciencias sociales. Así llamaré economistas de campo a los que investigan “in situ” con métodos cualitativos y cuantitativos que luego modelan y economistas de gabinete, a los que teorizan, de manera exclusiva, a partir de los estudios previos.
El gran problema aparece cuando, unos y otros, somos incapaces de localizar los traumas que resecan el tejido económico de un entorno o si se detectan, no podemos ni sabemos solucionarlos. Todos sabríamos reconocer, como origen de la situación actual, un excesivo privilegio del que gozaron, y aún saborean, ciertos agentes económicos. Llevó, esta dispensa, a la manida catarsis en el sector financiero internacional que arrastró, en su caída, el castillo de naipes formado por las economías internacionales. Entrados en harina, y a estas alturas, es cuando me refiero a los colegas que se atreven a teorizar sobre fechas y salidas, precoces o imposibles, a la crisis; o cargan contra los que “juegan en el equipo de enfrente” como causantes de ma misma. ¡No sé si habrán leido algún manual de Economía, a parte de los apuntes de la Facultad...! Es a estos, a los que llamo “economistas de saloon”, que como si John Wayne fuera, se acodan en la esquina de cualquier barra, con pose y semblante interesante, para acuñar toda serie de despropósitos diversos. Profetas estos, que solucionarían el problema, estructural él, reduciendo costes salariales, aumentando jornadas laborales y flexibilizando el mercado; parches coyunturales, que no sirven. Olvidándose que esta es una crisis que ha violado la capacidad de consumo; no de producción. Consecuentemente si se “capa” más el poder de compra de las economías domésticas, ¿Cómo recuperamos la demanda?. No quiero decir con esto que no nos tengamos que apretar el cinturón; pero todos. No sólo los que están el los estratos más bajos de la sociedad. Además pedir que “papá” Estado saque las “castañas del fuego” a quienes las tiraron allá sin el menor reparo, cuando les convenía, es una hipocresía y una injusticia social manifiesta. Si se pretende un sistema de libre mercado, similar a la ley de la selva de USA; que así sea, “ad eternis”, pero no valen los tahúres con patente de corso para guardarse un as en la manga.
Queridos colegas neoliberales; vosotros ya sabéis, no hace falta que os lo recuerde un hippie economista social, que la verdadera solución está en lograr una mayor productividad y consecuentemente más competitividad en las empresas;y esto pasa por invertir en tecnología, investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) y formación continua de los trabajadores. ¡Ah! y no olvidéis además la motivación que necesitan, por que ellos son los clientes internos, nunca proveedores de trabajo o servicio. Hay diferencia sustancial entre unos y otros.
En contra de estos planteamientos asfixiantes y que constriñen nuestra economía, Ramón Tamales hablaba del coste que iban a suponer los programas de desempleo en España este 2009, equivalente a cinco trenes de alta velocidad; y proponía la recolocación de los parados en actividades de trabajo social. En mi opinión; la idea del profesor Tamames es sensacional; por un lado da al parado la posibilidad de reivindicarse social y económicamente vivo y además propicia el surgimiento de actividades subsidiarias y de servicios para cubrir las necesidades de todo ese contingente movilizado.
Finalmente; pensemos que el miedo ancestral al uso de las matemáticas en la Economía nos impide huir de la crisis e instala en el “saloon de las teorías” que ha quedado preocupantemente saturado, porque todos queremos entrar en él.

Heri Gutiérrez García

domingo, 22 de marzo de 2009

´Nunca un científico ha quemado a un religioso por afirmar a Dios sin pruebas´

entrevista. Manuel Toharia/Científico
´Nunca un científico ha quemado a un religioso por afirmar a Dios sin pruebas´

El físico y divulgador habla con DIARIO de MALLORCA sobre el cambio climático, los ´bebés medicina´, el acelerador de protones, las relaciones ciencia-Iglesia o el futuro museo científico del archipiélago
MATEU CUART. PALMA.
Hombre del tiempo por muchos años, director, desde hace unos cuantos, del Museu de les Ciències de Valencia, el científico Manuel Toharia ha dedicado buena parte de su carrera a hacer más accesible la ciencia. Ayer visitó Es Parc, "una de las soluciones de tecnología ambiental más avanzadas del mundo", para cerrar el postgrado en gestión de residuos con una charla en la que apostó por "reciclar la palabra residuo y volverle a dar valor".
-Duda del cambio climático, pero dice que es uno de los problemas que evitaría una buena gestión de residuos.
-Soy excéptico con el cambio climático, pero no lo niego, es una realidad muy antigua. Otra cosa es que ahora esté ocurriendo. El clima no ha cambiado en los últimos cien años. ¿En los dos últimos? Eso no es clima, es el tiempo.
-¿Por eso interesa tanto la información meteorológica?
-Siempre ha gozado de una fama ambigua. Tiene un parte de magia, de predicción, y una científica, mucho mayor que en mis tiempos. Pero también interesan los agujeros negros, que no nos afectan, porque a la gente le hace gracia que se traguen cosas, y las cuestiones de alimentación, salud y nuevos cacharros. Eso es ciencia, la ciencia como cultura.
-¿Por qué resulta tan críptica?
-Porque tenemos una idea equivocada. La ciencia es la capacidad para preguntarse por qué y cómo son las cosas, la que nos permite vivir mejor, y no tanto lo que hace un premio Nobel.
-Y yo que iba a preguntarle por la teoría de las cuerdas...
-¿Hay alguien a quien le interese? Yo creo que no. Habría que explicar la teoría atómica, hablar de los quarks y de que los elementos que los forman vibran como cuerdas, pero eso no es cultura científica, es erudición, Hay que hacer divulgación de la ciencia de base en los medios masivos y a través de los museos.
-¿Qué errores deberían evitarse en el futuro museo de la ciencia de Balears?
-No tiene que ser demasiado grande ni demasiado costoso, y debería insistir en las características de las islas, en sus elementos de distinción. Debería ser interactivo, sin colecciones, porque son pasado y la ciencia es hoy y mañana, no ayer, y con una orientación claramente turística.
-Usted impulsó revistas como Muy Interesante, vistas con recelo por los científicos.
-Muchos creían que rebajaban el nivel de su tarea y se equivocaban, porque hacen que la gente aprecie la ciencia, la apoye y dé más dinero.
-Se han destinado miles de millones de euros al acelerador de partículas, y la gente aún se pregunta para qué sirve.
-Para saber más y entender mejor el mundo. El objetivo no es conseguir algo, aunque el retorno tecnológico es infinito. El CERN es el padre de la web, y la crearon porque necesitaban comunicarse entre ellos.
-¿Los avances científicos están en buenas manos?
-No, porque no están en manos de los científicos. Quien tiró la bomba atómica no fue Einstein sino el presidente de EEUU, apoyado por el 80 por ciento de los ciudadanos.
-¿La ciencia y la Iglesia siempre estarán enemistadas?
-No debería haber posibilidad de lucha, porque son planos distintos. La Iglesia cree cosas sin demostración, la ciencia no cree nada. La ciencia es humilde, porque la verdad es verdad hasta que se demuestre lo contrario, la religión es soberbia. Es sorprendente e injusto el integrismo de la religión. Los científicos no han quemado a ningún religioso por hacer afirmaciones sin pruebas, pero ¿cómo puede el Papa decir que el preservativo empeora el problema del sida? Ese hombre no sabe lo que dice, y le siguen millones de personas.
-Hábleme de los ´bebés medicina´.
-La selección embrionaria es un tema delicado, pero en este caso con un buen fin. Yo también lo hubiera hecho, con los límites legales que la sociedad democrática decida.

Fuente Diario de Mallorca

Medinaceli DEARTE Homenaje a Jean Claude Abreu