viernes 12 de junio de 2009

Sobre el filo


Fotografía de Paco Canto.
Fuente http://www.pacocanto.es/

jueves 11 de junio de 2009

Jack Mapanje

La hediondez del potaje
¿Por qué la hediondez del potaje
Con larvas y gorgojos flotando,
El calor chamuscante atrapado
Entre muros pestilentes,
La irritación de estridentes
Cigarras y ciempiés,
Las hienas por siempre riendo,
El feo aguijón del escorpión
Sajando espina dorsal abajo,
Nos rastrean donde quiera nos escondemos?
¿Por qué el diario curvarse
Entre la desnudez nos busca como en prisión
Los guardias esculcan en los anos
Los falsos planos de nuestros evasiones,
La purga mensual por la
Malaria, cólera, diarrea,
El arbusto venenoso de flores amarillas,
Las filas en Bahía Enferma de esqueléticos
Miembros ávidos de valium
Para curar silencios mortales-
Por qué la hediondez de la prisión
De súbito nos arrebata como lujuria?
¿De una vez por todas no rigió el espíritu
Los lamentos de los prisioneros moribundos
Los tormentos de los enloquecidos prisioneros,
Las heridas supurantes de nuestros codos,
Rodillas, pelotas, traseros, nalgas, donde quiera
Y la ventisca soplando recio
En los oxidados techitos
Y los inermes pollos
Goteando en la lluvia?
¿Cuánto nos perseguirá esta hediondez,
Es cierto realmente lo que ellos dicen:
Una vez prisionero siempre prisionero,
Por qué?
Esta cabeza que aun se resquebraja
La cabeza
Que realmente duele es
La esposa, los niños,
Parientes y amigos
No admitidos,
La escasez
De espacio para respirar
Y la materia legible,
El ruido
Del papel crepitante
Y la pluma
Impugnada.
La velocidad para remediar asuntos, querido padre
Es la velocidad, querido padre, la velocidad con la
Cual arriesgas salvar la vida de uno que vale.
El camaleón duda, a menudo tres veces,
Antes de poner abajo su pata, la ardilla

Amarra su espesa cola antes de saltar hasta su
Rama más segura del baobab, el manchado guepardo

Acecha en los matorrales, aguzándose para dar su
Salto final, pero nada pasa sin

La velocidad con que ellos realizan su acción
Mi querido padre, la velocidad es todo – porque fue

La velocidad con que tú elegiste telefonear
En Gaélico, de forma que el sucesor de nuestro tirano

No pudo descifrar tu discurso, que habías
Visto este abejorro encadenado atrás de su

Camión de seguridad; es la velocidad con que tu amigo
Parroquiano de Galway envió su discurso a nuestro amigo en York

Para gritar al mundo por otro que ha sido
Apresado; es la velocidad con que las ondas de radio reciclaron

El discurso alrededor del globo al día siguiente,
Avergonzando la Vida de nuestra Excelencia y sus áulicos,

Desbaratando sus planes de asesinato; es la velocidad
Que salvó al abejorro. Aun cuando tú

Elegiste enterrar a la madre del rebelde, sin miramientos,
Solitario, mi querido padre, después que ningún colega de la

Universidad se había atrevido a enterrar a la madre del rebelde,
Era la velocidad con la que tú minimizabas sus

Piadosas lágrimas, para socorrer a los muertos como debías;
Es la velocidad para remediar esos asuntos, querido padre.*


*(n. del t.) Padre: a través de todo el poema, la palabra aparece en español en el original.


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Jack Mapanje nació en Malawi en 1944. Poeta, lingüista, editor y activista de los Derechos Humanos. Es el poeta más famoso de Malawi. Fue Jefe del Departamento de Inglés de la Universidad de Malawi. Y actualmente profesor de la Universidad de Leeds. Por su poesía radical fue, en 1987, hecho prisionero cerca de tres años y medio, por la dictadura de su país, encabezada por Hastings Kamuzu Banda. Ha publicado los libros: Of Chameleons and Gods, Heinemann, 1981 & 1991 (Rotterdam International Poetry Award, 1988); The Chattering Wagtails of Mikuyu Prison, Heinemann, 1993; Skipping Without Ropes, Bloodaxe Books, 1998; Oral Poetry from Africa: an anthology, Longmans, 1983; Summer Fires: New Poetry of Modern Africa, Heinemann, 1983 y The African Writers’ Handbook, African Book Collective, 1999. En sus libros ha sabido relatar su experiencia como sobreviviente en la cárcel, gracias también a su gran sentido del humor. Por su contribución a la poesía africana y a la defensa de los Derechos Humanos, recibió en el presente año el Premio Fonlon-Nichols, de la Asociación de Literatura Africana en Estados Unidos.


Fuente http://www.festivaldepoesiademedellin.org/

martes 9 de junio de 2009

Ken Saro-Wiwa


Hoy sé lo que vale tu vida,
Ken Saro-Wiwa,
11 millones de euros
y un balazo viscoso
brotado en tu tierra
con semillas invasoras.

Eso pagaron ellos
para que finalmente te calles
y cese con dinero
lo que no cesó con la muerte.

Pero ellos – los suyos – no callan,
Ken Saro-Wiwa,
siguen pisoteando pechos
ogoni en Nigeria,
paracanás en Brasil,
pechos de Pizango
en la selva peruana.

¿Cuánto costarán todas estas vidas?
¿Cuándo y a quién se lo pagarán?
¿Cuántas vidas puede quitar todo el dinero del mundo?

La verdadera prisión,
Ken Saro-Wiwa,
no es la celda húmeda y miserable
pero la tos ahogada
en petróleo y sangre
de los mismos pechos
cobardes y amedallados
y encorbatados
y orgullosos
que te callaron el grito
de los gritos
de nuestros gritos.

La verdadera prisión,
Ken Saro-Wiwa, no es tu muerte.
La libertad que te pulsaba,
como un motor en el pecho,
seguirá moviéndote
hecha viento en tu alas.

La verdadera prisión,
Ken Saro-Wiwa,
es la idea infame
de que vale el oro
lo mismo que el alma.
(09/junio/2009)

Hoy la multinacional Shell acordó pagar 11 millones de euros para evitar que el juicio que le acusa de matar a 9 ecologistas nigerianos (ogonis) – entre ellos el poeta Ken Saro-Wiwa – siga adelante. ¿Quién paga 11 millones para librarse de un crimen? El culpable. Aquí puedes ver la notícia y aquí el poema La verdadera prisión, de Ken Saro-Wiwa.


Fuente http://obocatriste.wordpress.com/

Homenaje a Ken Saro-Wiwa


Poema de Ken Saro-Wiwa, ejecutado por el régimen militar de Nigeria el año 1995 debido a su defensa del Delta del Níger, amenazado por las actividades de la compañía petrolera Shell. En la actualidad, la Shell se enfrenta a un juicio en EEUU por esos hechos.

Ken Saro-Wiwa, quizá ganen el juicio, pero no te olvidamos.

"La verdadera prisión
No es el techo que regalima
Ni los mosquitos que zumbean
Dentro de la celda húmeda y miserable
No es el chirriar de las llaves
Cuando el vigilante os recluye
No son las magras raciones
Impropias para la béstia o para el hombre
Tampoco los dias vacíos
Que se unden en el vacío de la noche
No es eso
No es eso
No es todo eso
Son los engaños introducidos
Por nuestras orejas durante toda una generación
Es el agente de policía enfurismado
Ejecutor sin ánimo de órdenes calamitosas
A cambio de una paga miserable
El magistrado que consigna en su libro
Una pena que no es merecida
La decrepitud moral
La ineptitud mental
Ordinaria de los dictadores
La cobardía disfrazada de obediencia
Escondida dentro de nuestras almas denigradas
El miedo que moja los pantalones
Que no se atreven lavar
Es eso
Es eso
Es eso
Querido amigo
Lo que transforma nuestro mundo libre
En lóbrega prisión"

Ken Saro-Wiwa *


Fuente http://lamaquinaensutinta.blogspot.com