
viernes, 27 de noviembre de 2009
lunes, 23 de noviembre de 2009
25 DE NOVIEMBRE: “ÁGORA”
Un domingo cualquiera, del presente mes de Noviembre, a eso de la hora en que terminan los partidos de fútbol; ilusionado por que este año parece que el Sporting no va a pasar muchos problemas para mantenerse en la “liga de las estrellas”, me dirigí a ver una “peli” que, según me habían comentado era muy buena o un “coñazo”. Vale, pues; que había división opiniones, como en al fiesta nacional, de dudoso acierto y gran tradición.
Era “Ágora”, de Amenabar. He de decir que me gustó el valiente planteamiento de la misma. Lejos de ser un ataque frontal contra el Cristianismo, como vieron algunos de los sectores más ortodoxos de la Curia, era un enfrentamiento directo contra la sociedad civil corrompida hasta los tuétanos; tanto monta si los extrapolamos a la actualidad. Arremetía contra, las mil y una veces, mal entendida discrepancia moral, contra la imposibilidad de dar una opinión contra la aparente norma y, mucho más allá contra quienes basándose en principios píos o banales, dictan las directrices de vida de todo “bicho viviente”, homínido, bípedo y parlante, más o menos racional, sobre la tierra.
En una sociedad como la nuestra, supuestamente desarrollada, sin parangón, y muy lejana la Alejandría de Hipatia, o lo que es lo mismo el siglo V después de Cristo, todas las opiniones razonadas y coherentes deben tener cabida y las decisiones, consenso. Pero parece que siempre se nos olvida, muy a menudo, tenemos que establecer ciertos días al año para recordad los mártires que se quedan en la batalla diaria de la igualdad y progreso. Por ejemplo; el veinticinco de este mes de noviembre, es el elegido para que los desmemoriados recordemos que todos los seres humanos somos iguales, en esta fecha, sin distinción de género. Es decir; que mear sentado o de pie no es lo importante. Se eligió este día allá en Bogotá, en 1981 durante el primer encuentro feminista en Latinoamerica, recordando el mismo día de 1960, cuando tres hermanas activistas fueron asesinadas en la República Dominicana del dictador Trujillo. Eran las hermanas Mirabal, de justicia es recordarlas; a ellas y su valor. Así la ONU establece la oficialidad de la conmemoración en 1999.
Lo más lastimoso del tema es que seguramente, a lo largo de cualquiera de los segundos que contenga ese día, alguna Hipatia sufrirá las piedras de la inconsecuencia, los puñales de la ignorancia o el olvido del despecho mal digerido y atragantado en las fauces de algún macho herido en su orgullo. Mal está la sociedad que discierne santorales diversos para ser fieles a las causas justas. Ni que decir tiene lo que pasará en la tan próxima Navidad, donde todos somos más solidarios; o el sorteo millonario de… donde todos esperamos que nos llueva el oro, mientras con la boca pequeña gastamos más euros en papeletas de solidaridad. Hay hipótesis antropológicas que explican los comportamientos solidarios desde el punto de vista de la relación costes beneficios; lo que más o menos sería: “no me muevo por el vecino, sino saco algo a cambio”. Tampoco comulgo con esta opinión; creo que existen personas de loable comportamiento social, aunque pocas y quizás en retroceso. Y para evitar su extinción algo hay que hacer. Pensándolo bien, quizás no estén mal este tipo de recordatorios en el almanaque anual. Eso sí; no olvidando que los demás días del año han de ser, como el jueves; milagro.
Heri Gutiérrez García
Era “Ágora”, de Amenabar. He de decir que me gustó el valiente planteamiento de la misma. Lejos de ser un ataque frontal contra el Cristianismo, como vieron algunos de los sectores más ortodoxos de la Curia, era un enfrentamiento directo contra la sociedad civil corrompida hasta los tuétanos; tanto monta si los extrapolamos a la actualidad. Arremetía contra, las mil y una veces, mal entendida discrepancia moral, contra la imposibilidad de dar una opinión contra la aparente norma y, mucho más allá contra quienes basándose en principios píos o banales, dictan las directrices de vida de todo “bicho viviente”, homínido, bípedo y parlante, más o menos racional, sobre la tierra.
En una sociedad como la nuestra, supuestamente desarrollada, sin parangón, y muy lejana la Alejandría de Hipatia, o lo que es lo mismo el siglo V después de Cristo, todas las opiniones razonadas y coherentes deben tener cabida y las decisiones, consenso. Pero parece que siempre se nos olvida, muy a menudo, tenemos que establecer ciertos días al año para recordad los mártires que se quedan en la batalla diaria de la igualdad y progreso. Por ejemplo; el veinticinco de este mes de noviembre, es el elegido para que los desmemoriados recordemos que todos los seres humanos somos iguales, en esta fecha, sin distinción de género. Es decir; que mear sentado o de pie no es lo importante. Se eligió este día allá en Bogotá, en 1981 durante el primer encuentro feminista en Latinoamerica, recordando el mismo día de 1960, cuando tres hermanas activistas fueron asesinadas en la República Dominicana del dictador Trujillo. Eran las hermanas Mirabal, de justicia es recordarlas; a ellas y su valor. Así la ONU establece la oficialidad de la conmemoración en 1999.
Lo más lastimoso del tema es que seguramente, a lo largo de cualquiera de los segundos que contenga ese día, alguna Hipatia sufrirá las piedras de la inconsecuencia, los puñales de la ignorancia o el olvido del despecho mal digerido y atragantado en las fauces de algún macho herido en su orgullo. Mal está la sociedad que discierne santorales diversos para ser fieles a las causas justas. Ni que decir tiene lo que pasará en la tan próxima Navidad, donde todos somos más solidarios; o el sorteo millonario de… donde todos esperamos que nos llueva el oro, mientras con la boca pequeña gastamos más euros en papeletas de solidaridad. Hay hipótesis antropológicas que explican los comportamientos solidarios desde el punto de vista de la relación costes beneficios; lo que más o menos sería: “no me muevo por el vecino, sino saco algo a cambio”. Tampoco comulgo con esta opinión; creo que existen personas de loable comportamiento social, aunque pocas y quizás en retroceso. Y para evitar su extinción algo hay que hacer. Pensándolo bien, quizás no estén mal este tipo de recordatorios en el almanaque anual. Eso sí; no olvidando que los demás días del año han de ser, como el jueves; milagro.
Heri Gutiérrez García
domingo, 22 de noviembre de 2009
Botón de muestra de "Muñecos de sombras" de Francisco J. Lauriño

Botón de muestra
Unos párrafos extraídos de Muñecos de sombras:
"Los cristales de la angosta ventana casi no dejaban entrar la luz y el atardecer caía valle abajo, hacia Santa Ana y la cuesta Vindoria, y sus halos se reflejaban en los vidrios hasta los que llegaba, desvaída, la sombra que a duras penas proyectaba el castillete del pozo Entrego."
"Su padre era como un dios de ubres pequeñas que, por eso mismo, y porque más no les podía dar, se lo daba todo a sus pequeñuelos y a su esposa, aunque cierto era que hablar así de Dios, o sea, mentar al Señor en vano, era un gran pecado, y ella lo sabía muy bien por los rezos y por los consejos que tantas veces les había dado el señor cura."
"No sabe a ciencia cierta cómo fueron de verdad aquellos años terribles, aquellas horas de cartón que se iban deshaciendo y cayendo sobre él para tapar el llanto que lo invadió todo."
"Desde mucho antes del amanecer varios retenes de guardias civiles custodian el pozo. Impasibles entre la bruma emergen ásperos los rostros helados bajo los tricornios de charol. El embozo de las capas verdes oculta los músculos tensos y las manos, más heladas todavía que las caras, se crispan sobre los mosquetones como para defenderse de un enemigo invisible y acechante."
"–Mira, rapaz: a Gerardo Barbón Corte no le toma la delantera ni Dios. ¿Oíste? Y el pelo, mucho menos. A mí me vas a dar tú…, pero con las narices en culo, deslenguau. Así que déjate de decir babayaes, que tovía voy salir de detrás de la barra y date un par d’hosties, a ver si se te quita esa cara estriñíu que tienes, so cabrón."
"Sí, querido Johnny Rotten, todo está caduco y no hay futuro. Qué le vas a contar a él. Ni siquiera esta chorba que lo mira, aunque tampoco lo sabe, cómo podría, logra configurar una vida mejor. Porque todo está podrido. Porque algo huele a podre. Porque el mundo está enfermo, más enfermo que él todavía."
"Él, como san Francisco, quería dejar que las criaturas se le acercaran, incluidos los concejales."
"–Hoy, guaje, llaman minero a cualquiera. Cómo se nota que ya pasamos del año dos mil. ¿Eh, guaje? Pero algo bueno tenía que tener, digo, llegar al año dos mil, y que ya no haya mineros casi, y que la minería se haya ido al carajo, digo, que todo se amaricone hoy por hoy, así, como si tal cosa: mira, por lo menos el río Nalón ya baja limpio, aunque me jode un poco tanto pato nadando y tanto borrego pescando con caña, a ver si creen que esto es Jauja, ¿eh, chaval?"
"El mundo te mira tuerto, como a través de un ojo de pirata, sojuzgando lo que sientes, y todo Dios quiere ayudarte a caminar, a que te pasees por ese estúpido camino que ya tenías diseñado desde antes de nacer."
"Se dejan caer ahora en un tugurio oscuro, que huele a cerveza podrida, a sudor rancio, de muchos meses, condensado en las paredes, en el suelo, en el techo, en las mesas cojas y en las sillas desventradas, que huele a cucarachas y a grasa antigua.
"Como María de Magdala, excitaste siempre nuestra piedad. E igual que ella tú también alojaste y atendiste a Jesús en esta Galilea de hoy que es la cuenca minera."
""–Bueno, va… Ya te digo, si aparece la pasma, pues voy y me lo cargo, al cabrón ese –las palabras le chorrean por la barbilla, como antes lo había hecho el vino, que parece salírsele por todas partes, como si fuera un pellejo, y enseña los dientes verdosos para confirmar la terrible amenaza–. ¡Hala, a tomar algo!"
"Te traeré un soplo de vida muerta, que es lo que son las flores recién cortadas, cadáveres que aún sostienen el aroma de la vida, cadáveres bellos que perfuman el aire hasta que se marchitan del todo y del todo se hunden en la putrefacción, en la sequedad, en el silencio y en la nada, como tú misma."
"'Mira, mira cómo abre.' Decía mientras picaba la droga con una navaja de Taramundi y extendía dos rayas blancas sobre la caja de un cedé."
"Las botas de cuero bien pegadas al chasis de la moto, fundidos cura y máquina como si fueran uno, entra el pater en el corredor y pone rumbo a Oviedo."
"Tendrían para ello que trabajar rudamente, sin rechistar, dejándose en el tajo la salud, o incluso la vida, igual que aquellas sombras que, como insectos, caminaban cansinas pero decididas entre los vagones amenazantes."
"Una atmósfera húmeda y pegajosa caía desde el cielo gris plomo hacia Les Pieces y hacia la escombrera y la mina de El Ponticu, y, desde las laderas frente al río, ajenas a sus trabajos entre las arenas negras, una especie de vaho blancuzco se desparramaba con indolencia hasta los prados y las huertas de Campuná."
Unos párrafos extraídos de Muñecos de sombras:
"Los cristales de la angosta ventana casi no dejaban entrar la luz y el atardecer caía valle abajo, hacia Santa Ana y la cuesta Vindoria, y sus halos se reflejaban en los vidrios hasta los que llegaba, desvaída, la sombra que a duras penas proyectaba el castillete del pozo Entrego."
"Su padre era como un dios de ubres pequeñas que, por eso mismo, y porque más no les podía dar, se lo daba todo a sus pequeñuelos y a su esposa, aunque cierto era que hablar así de Dios, o sea, mentar al Señor en vano, era un gran pecado, y ella lo sabía muy bien por los rezos y por los consejos que tantas veces les había dado el señor cura."
"No sabe a ciencia cierta cómo fueron de verdad aquellos años terribles, aquellas horas de cartón que se iban deshaciendo y cayendo sobre él para tapar el llanto que lo invadió todo."
"Desde mucho antes del amanecer varios retenes de guardias civiles custodian el pozo. Impasibles entre la bruma emergen ásperos los rostros helados bajo los tricornios de charol. El embozo de las capas verdes oculta los músculos tensos y las manos, más heladas todavía que las caras, se crispan sobre los mosquetones como para defenderse de un enemigo invisible y acechante."
"–Mira, rapaz: a Gerardo Barbón Corte no le toma la delantera ni Dios. ¿Oíste? Y el pelo, mucho menos. A mí me vas a dar tú…, pero con las narices en culo, deslenguau. Así que déjate de decir babayaes, que tovía voy salir de detrás de la barra y date un par d’hosties, a ver si se te quita esa cara estriñíu que tienes, so cabrón."
"Sí, querido Johnny Rotten, todo está caduco y no hay futuro. Qué le vas a contar a él. Ni siquiera esta chorba que lo mira, aunque tampoco lo sabe, cómo podría, logra configurar una vida mejor. Porque todo está podrido. Porque algo huele a podre. Porque el mundo está enfermo, más enfermo que él todavía."
"Él, como san Francisco, quería dejar que las criaturas se le acercaran, incluidos los concejales."
"–Hoy, guaje, llaman minero a cualquiera. Cómo se nota que ya pasamos del año dos mil. ¿Eh, guaje? Pero algo bueno tenía que tener, digo, llegar al año dos mil, y que ya no haya mineros casi, y que la minería se haya ido al carajo, digo, que todo se amaricone hoy por hoy, así, como si tal cosa: mira, por lo menos el río Nalón ya baja limpio, aunque me jode un poco tanto pato nadando y tanto borrego pescando con caña, a ver si creen que esto es Jauja, ¿eh, chaval?"
"El mundo te mira tuerto, como a través de un ojo de pirata, sojuzgando lo que sientes, y todo Dios quiere ayudarte a caminar, a que te pasees por ese estúpido camino que ya tenías diseñado desde antes de nacer."
"Se dejan caer ahora en un tugurio oscuro, que huele a cerveza podrida, a sudor rancio, de muchos meses, condensado en las paredes, en el suelo, en el techo, en las mesas cojas y en las sillas desventradas, que huele a cucarachas y a grasa antigua.
"Como María de Magdala, excitaste siempre nuestra piedad. E igual que ella tú también alojaste y atendiste a Jesús en esta Galilea de hoy que es la cuenca minera."
""–Bueno, va… Ya te digo, si aparece la pasma, pues voy y me lo cargo, al cabrón ese –las palabras le chorrean por la barbilla, como antes lo había hecho el vino, que parece salírsele por todas partes, como si fuera un pellejo, y enseña los dientes verdosos para confirmar la terrible amenaza–. ¡Hala, a tomar algo!"
"Te traeré un soplo de vida muerta, que es lo que son las flores recién cortadas, cadáveres que aún sostienen el aroma de la vida, cadáveres bellos que perfuman el aire hasta que se marchitan del todo y del todo se hunden en la putrefacción, en la sequedad, en el silencio y en la nada, como tú misma."
"'Mira, mira cómo abre.' Decía mientras picaba la droga con una navaja de Taramundi y extendía dos rayas blancas sobre la caja de un cedé."
"Las botas de cuero bien pegadas al chasis de la moto, fundidos cura y máquina como si fueran uno, entra el pater en el corredor y pone rumbo a Oviedo."
"Tendrían para ello que trabajar rudamente, sin rechistar, dejándose en el tajo la salud, o incluso la vida, igual que aquellas sombras que, como insectos, caminaban cansinas pero decididas entre los vagones amenazantes."
"Una atmósfera húmeda y pegajosa caía desde el cielo gris plomo hacia Les Pieces y hacia la escombrera y la mina de El Ponticu, y, desde las laderas frente al río, ajenas a sus trabajos entre las arenas negras, una especie de vaho blancuzco se desparramaba con indolencia hasta los prados y las huertas de Campuná."
Taller de Arte Reciclado

Taller Arte Reciclado.
Para asumir el desarrollo de proyectos basado en el reciclaje debe plantearse desde dos puntos de vista, uno desde la materia, que no se crea ni se destruye sino que se transforma, y otro desde el collage, una técnica que permite la integración o composición de diferentes elementos para crear uno solo. Teniendo en cuenta que el eje central del proyecto es el reciclaje podemos asociarlo a conceptos tales como: reusar, reutilizar, revivir (dar un nuevo uso), reaprovechar y recrear. Para crear el concepto central de este proyecto hemos pensado en cómo darle vida a la basura y convertirla en algo que llegue al publico espectador y le ayude a comprender la importancia del reciclaje. Los seres humanos desde la infancia estamos acostumbrados a condicionar algunas de nuestras acciones desde la experiencia del miedo, nuestros padres nos inculcan ese: cuidado te caes, cuidado te quemas, cuidado..., esto nos lleva a reaccionar y a aprender de manera emocional. Pero ¿de qué manera podemos crear miedo a favor del reciclaje? Todos los cuentos de hadas tienen una serie de personajes básicos, un ser en peligro (la doncella), un ser malvado (ogro, bruja, etc) y un ser heroico (el príncipe azul). Aplicando el modelo a nuestro proyecto tendremos al planeta tierra (ser en peligro), seres humanos (ser heroico) y nos faltaría el monstruo, este sería nuestro eje narrativo, crear monstruos nacidos de la basura reciclada. Pensar en un monstruo reciclado nos lleva a la idea de Frankenstein, este monstruo creado de las partes de otros seres humanos, podríamos decir que está hecho de cuerpos reciclados. Suena un poco macabro desde este planteamiento pero no deja de ser un símil válido para nuestro proyecto. Entonces aquí tenemos nuestro planteamiento y concepto inicial, vamos a crear unos personajes de tipo monstruo reciclando basura. El origen y fortaleza de los monstruos está en los temores humanos y vamos a usar esto como entorno generador del concepto de cada personaje. Cada uno de los artistas deberá hacer una introspección para detectar cuáles son su mayores temores, ya sean propios o ligados a la destrucción del planeta por causa de la obra del hombre y darle nombre. Este será el concepto sobre el cual cada uno de ellos recreará su personaje. Cada personaje deberá crearse para que pueda ser expuesto, por tanto las dimensiones deben tener en cuenta que deberá poderse transportar y ocupar un espacio prudente. Que sea capaz de soportar su tiempo de exposición sin desarmarse o perder su forma original. Cómo parte de la exposición se editará un bestiario donde cada uno de los artistas presentará su obra, le dará nombre y explicará el concepto que lo llevo a desarrollar su personaje.
Emilio Jiménez
www.fivelines.es
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