El hombrecito azul de Playmobil a lomos de una vaca.
El hombrecito azul de Playmobil pronunciando una conferencia a la manera de Ramón Gómez de la Serna a lomos de un elefante y acosado por un león (Seguramente el que se comió la extremidad superior a D. Ramón María del Valle Inclán)
Seguimos erre que erre creyéndonos los reyes del mambo y del universo y el Arte, con mayúscula, ya no es nada más que una “timba” donde se ponen sobre la mesa dinero en cantidades sonrojantes, como si Arte y Mercado fuesen lo mismo.
En semejante contexto me encontré con uno de esos muñequitos para niños de la casa Playmobil que yo no había tenido en mi infancia, y me puse a jugar con él y sus posibilidades expresivas.
Jugando y jugando el Hombrecito Azul (homenaje a Yves Klein)
de Playmobil fue adquiriendo cierta notoriedad, viajando virtualmente y dejándose ver en lugares actuales, pero también pasados y hasta futuros.
Estuvo en la Mérida romana, en la Luna con el primer astronauta que la pisó (aunque yo siga empeñado en que todo fue un montaje del gran S. Kubrick), o en el Madrid del “No pasarán” (los fascistas, que si pasaron).Se rodeó de estupendas señoritas, habitó en cuadros de grandes genios de la pintura y se codeó con la realeza española, paseó con el mismísimo Ché Güevara por Madrid en tiempos de guerra fría y otras utopías y recreó los fusilamientos del 2 de mayo madrileño de la mano de Goya y Lucientes, aquel gran visionario nuestro.
Sin quererlo, ni él ni yo tampoco, el Hombrecito Azul ( que también se tiró a la calle desde la misma ventana que Klein y sin sufrir daño ninguno) de Playmobil se fue haciendo un sitio, vía Internet principalmente, entre muchos de los destinatarios de las entregas diarias de la Fundación Perruno-Situacionista “Laszlo Kovacs”, hasta que tanta fama nos hicieron, a él y a mi, abandonar un poco la actividad, tomarnos juntos un descanso para reponer fuerzas y reflexionar, sobre el Arte y el Juego. O sobre los peligros que el Artista corre cuando se acerca al Poder, o le llenan los bolsillos de oro y la cabeza de halagos.
Pero aquí está, a mi lado, junto al perro situacionista Pulgu, dispuesto para entrar en “juego” cuando sea conveniente.
Turón (Asturias),19 de Noviembre de 2006
Nel Amaro
Fundación Perruno-Situacionista “Laszlo Kovacs”
P.D. : Decíamos ayer… También nosotros “decíamos” hace poco más de un año que estábamos dispuestos para entrar nuevamente en “juego” tras un descanso para reponer fuerzas y reflexionar.
Pues bien, con nuevas fuerzas y las reflexiones hechas, aquí está otra vez “El Hombrecito Azul de Playmobil” con nuevas historias y aventuras, esperando que sean del agrado de sus destinatarios, principio y fin de todas sus pretensiones y/o veleidades “artísticas”.
Turón (Asturias),2 de Enero de 2008.
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