viernes, 2 de abril de 2010

Los ojos de los pobres


Inauguración domingo 3 de Abril a las 13,00 H



Exposición de 35 fotografías en blanco y negro realizadas por el fotógrafo Joan Guerrero y comentadas con textos de Pedro Casaldáliga. Cedida por la ONG Tierra sin Males – Soria

Cada fotografía y cada verso de esta exposición son una cuerda que nos conecta con la tierra y con la gente de América Latina, todo un mundo de esperanza.

Fuente Medinaceli DEARTE

Retrato de una crisis


Robert Rauschenberg

Titulo de la expo: Gluts

Artista: Robert Rauschenberg

Museo Guggenheim Bilbao




55 obras construidas a partir de chatarra metálica ensamblada constituyen la última serie de esculturas que el artista norteamericano Robert Rauschenberg realizó antes de caer definitivamente enfermo. Un recuerdo, con aire de road movie (película de carretera), para su Texas natal y una crítica a la sociedad del bienestar, del exceso y del excedente.

Robert (Bob) Rauschenberg nació en Texas en 1925 y falleció en Florida en 2008. Estudió en el Instituto de Arte de Kansas y en la Academia Julian en Paris. Allí descubrió que la época de los artistas de las primeras vanguardias había acabado –ya eran clásicos-. También encontró allí a la que fue su mujer y madre de su único hijo, la pintora Susan Weil. En 1948 Rauschenberg y Weil decidieron ir al Black Mountain College en Carolina del Norte, prestigiosa facultad de artes que impartía las clases con métodos revolucionarios por la que pasarán los principales artistas, músicos y coreógrafos más vanguardistas de aquella época. Su maestro de pintura allí será el artista de la Bauhaus Josef Albers quien le enseñó disciplina y a comprender el color.

Posteriormente Susan y Bob se irían a vivir a New York, donde continuaron estudios en la academia de arte Art Students League. Allí conocerán a Cy Twombly, por quien en 1953 Rauschenberg dejará a su esposa. Posteriormente Robert será pareja de Jasper Johns y en los últimos 25 años compartirá su vida con quien será primero su asistente, luego pareja y hoy uno de sus herederos y albacea testamentario Darryl Pottorf.

Rauschenberg es considerado un artista neo-dadaista, aunque siempre dijo que no entendía a los dadaístas ni a Duchamp. Utiliza el objeto encontrado y la fotografía y es uno de los primeros artistas en utilizar la serigrafía, hasta entonces reservada a trabajos de tipo comercial. Aunque a Rauschenberg, por orgullo, no le gustara citarlo -al contrario que a Warhol- durante sus primero años en NY combinó el trabajo como escaparatista con el artístico. Rauschenberg comprendió en éste trabajo, que los objetos sacados de su contexto adquieren nuevos significados. En los primeros años 50 Rauschenberg creará pinturas monocromáticas, fruto de sus clases con Albers. Su fama la debe a su siguiente etapa, los “Combine paintings” donde en sus cuadros junta objetos que encuentra en las calles de New York integrándolos en su pintura. Esta serie le llevará hasta 1962 aunque seguirá trabajando de esta manera –combinando objetos, fotografía, serigrafía y pintura- hasta el final de sus días. Rauschenberg no nos quiere emocionar ni producirnos ningún tipo de placer estético. Tampoco pretende que nos identifiquemos con él ni le preocupa si vemos en sus obras lo mismo que él ve. Su negativa a las explicaciones de tipo conceptual, unido a lo prolífico de su obra y lo cercana que ésta resulta ha hecho que no siempre fuera un artista comprendido como afirma la comisaria de la muestra.

A mediados de los 60 funda junto a dos ingenieros y el performer y fotógrafo Robert Whitman la asociación Experiments in Art and Technology (E.A.T). Serán así los precursores del uso y defensa de la utilización de la tecnología punta en el arte. También defendió y colaboró numerosas veces con el mundo de la danza contemporánea y la música experimental.

En 1985 viaja a Houston para su exposición con motivo del 150 aniversario de la independencia de Texas, en el Contemporary Arts Museum titulada Work from Four Series: A Sesquicentennial Exhibition. Rauschenberg, siempre se interesó en los mundos de la economía, la política o la ecología, y gustaba de incluir en sus obras las conclusiones que él sacaba de estos mundos. El paisaje rural tejano, antes floreciente y siempre salpicado de campos petrolíferos ahora se había visto transformado en un paisaje desolador de coches abandonados, gasolineras cerradas y barriles oxidados. El exceso en la producción de petróleo a nivel mundial y con él el exceso de oferta produjo consecuentemente una bajada de precios del crudo que hizo que la economía de aquel estado norteamericano se viera gravemente afectada. A Rauschenberg le sorprendió especialmente que el culpable de una grave crisis económica fuera un exceso. Esto le agitó y a la vez le dio energía. Éstos excesos (gluts) darán nombre e inspiración a la serie que ahora podemos ver en el museo bilbaino. A su regreso a Florida, su lugar de trabajo y residencia, comenzó a buscar en los desguaces piezas con las que reconstruir las imágenes que se había traído en su mente. Robert disfrutó mucho realizando ésta serie. “Bueno, me atraen los objetos abandonados, por eso trato de rescatarlos siempre que me es posible”.

Los primeros gluts tuvieron su continuación en Italia cuando el decorado de una producción de danza de su amiga la coreógrafa Trisha Brown no llegó a tiempo. Rauschenberg corrió a un desguace con el fin de crear uno nuevo. Estos decorados se convirtieron posteriormente en los Neapolitan Gluts que se muestran en esta exposición. Los gluts son obras brillantes y llenas de energía. Entre ellos hay muchos símbolos de movilidad como cuentaquilómetros, matriculas de coche, bicicletas, adornos de vehículos, carteles de gasolinera, bobinas de película, casi todos ellos “let as found” conservando sus colores y cualidades originales Los más pesimistas querrán ver en estas obras accidentes de automóvil o incluso la muerte –y Bob no se lo discutiría-, yo prefiero ver el residuo de una road movie que acabó en los ochentas.

“Es tiempo de excesos. La codicia es desenfrenada. Tan sólo la expongo, tratando de que la gente abra los ojos… Simplemente quiero que se enfrenten a sus ruinas. Les estoy ofreciendo souvenirs sin nostalgia.”

Txema Agiriano. Publicado originalmente en Mugalari el 5 de Marzo 2010

jueves, 1 de abril de 2010

Recuerdo de Pasolini


A algunos radicales

El espíritu, la dignidad mundana,
el arribismo inteligente, la elegancia,
el traje a la inglesa y el chiste francés,
el juicio tanto más duro cuanto más liberal,
la sustitución de la razón por la piedad,
la vida como apuesta para perder como señores,
os han impedido saber quiénes sois:
conciencias siervas de la norma y del capital.

Reseña biográfica

Poeta, novelista, cineasta, dramaturgo y ensayista italiano nacido en Bolonia en 1922.
Hijo de un militar fascista y una madre profundamente católica,
sus ideas siempre fueron de izquierda, llegando incluso a unirse por algún tiempo al partido comunista. A los diecisiete años se matriculó en la Universidad de Bolonia para estudiar Filosofía y Letras, y cinco años después publicó el primer libro de poemas.
Una etapa muy importante de su producción literaria se produjo entre 1954 y 1966 cuando publicó "Las cenizas de Gramsci", "El ruiseñor de la Iglesia católica", "Poesía en forma de rosa", y los ensayos "Pasión e ideología", y "La religión de mi tiempo".
Fue además un gran guionista y director de cine. Sus escritos sobre crítica social alcanzaron gran brillo con uno de sus últimos trabajos, "Cartas luteranas" en las que analizó la situación decadente de la sociedad italiana.
Fue asesinado el 2 de noviembre de 1975 en la ciudad de Roma.

domingo, 28 de marzo de 2010

Arte y esquizofrenia en el Reina Sofía




El Museo Reina Sofía de Madrid abrirá al público el próximo miércoles la primera exposición que se celebra en un museo europeo de la compleja, atractiva y desconocida obra del artista mexicano Martín Ramírez (1895-1963). Comisariada por Brooke Davis Anderson, directora y comisaria de The Contemporary Center del American Folk Art Museum, la muestra incluirá cerca de 62 obras en papel, algunas de las cuales nunca se han exhibido públicamente.

Martín Ramírez creó cerca de 450 dibujos de una asombrosa claridad visual y una gran fuerza expresiva entre los muros del hospital psiquiátrico de Auburn, California, donde residió los últimos años de su vida. A pesar de que a lo largo de los años Ramírez ha sido clasificado principalmente como un «artista esquizofrénico», la muestra que se presentará en el Reina Sofía irá más allá de este limitado diagnóstico de enfermedad mental, para analizar así, la calidad y el valor de la producción artística del artista.

Más allá de la enfermedad

Por otro lado, se atribuirá peso a las influencias biográficas, históricas y culturales del contexto artístico de la obra y se subrayará la riqueza de los dibujos y las imágenes arquetípicas, destacando cuatro de los temas más característicos de Ramírez: animales, entre los que destacan el caballo y el jinete, los trenes en túneles, figuras religiosas y paisajes.

Natural de Los Altos de Jalisco, una región profundamente católica situada en la zona central del oeste de México, Martín Ramírez casado y padre de familia, por aquel entonces, gozaba de una cierta comodidad económica. Cuando la situación política de México afectó a su familia en 1925, dejó a su mujer y a sus hijos para viajar al norte con unos amigos y buscar así trabajo en los ferrocarriles de California.

Las consecuencias de la Depresión, sumadas a su desesperación por la Guerra Cristera que asolaba su tierra natal, le dejaron sin trabajo y sin hogar en el norte de California en 1931. Incapaz de comunicarse en inglés y aparentemente confuso, fue recogido en la calle por la policía e internado en el Stockton State Hospital, donde se le diagnosticó una esquizofrenia. Atrapado en el sistema psiquiátrico de California, Ramírez pasó treinta y dos años en instituciones mentales sin comunicarse prácticamente con nadie.

Reclusión mayor

Hacia finales de la década de 1930 o principios de la de 1940, Ramírez empezó a ensamblar trozos de papel que encontraba -envoltorios de caramelos, tarjetas de felicitación, vasos de papel aplastados, formularios de suministro del hospital, páginas de libros y, posteriormente, largos rollos de sábanas de papel del hospital- con pegamento fabricado a base de patata, pan y saliva. Creaba grandes superficies de dibujo con tamaños que iban de unos centímetros a más de 3,6 metros y extendía el papel sobre el suelo de la sala del hospital. Ramírez elaboraba su propio pigmento triturando lápices de cera y de colores en una cazuela de fabricación casera. Usando un palillo y un punzón, dibujó innumerables variaciones de sus temas favoritos.

En 1948, Ramírez fue trasladado al DeWitt State Hospital, donde, a principios de los años cincuenta, Tarmo Pasto, profesor invitado de Psicología y Arte, vio algunos de los dibujos de Ramírez en el hospital y reconoció su valor artístico. Ramírez se convirtió en objeto de la investigación sobre enfermedad mental y creatividad realizada por Pasto, que por fin, le proporcionó papel, ceras y otros materiales artísticos.

Obra a la basura

Antes de la entrada del Dr. Pasto en la vida artística de Ramírez, sus dibujos se habían tirado a la basura ya que el paciente padecía tuberculosis y había usado su saliva para fabricar su propio pegamento. Pasto reunió los dibujos de Ramírez y organizó varias exposiciones públicas para dar a conocer sus obras a un público más amplio. Entre los artistas contemporáneos que vieron su trabajo en aquella época estuvieron Wayne Thiebaud y, más tarde, Jim Nutt.

Los dibujos de Ramírez se caracterizan por su inventiva y su sencillez, por sus extraordinarias manipulaciones espaciales y por un variado repertorio de referentes visuales donde se fusionan los motivos mexicanos y la cultura popular americana de mediados de siglo, el entorno de la reclusión y la experiencia del artista como mexicano que vivió en la pobreza y el exilio en Estados Unidos.

Las líneas repetitivas, la fuerza del diseño y las formas evocadoras, nos revelan un artista audaz que desarrolló un vocabulario coherente de motivos, volúmenes y formas. El hecho de que no fechara ni firmara sus dibujos, y que nunca fuese
entrevistado en relación con su trabajo, dificulta el seguimiento preciso de su desarrollo estilístico.

Madrid. Martín Ramírez. Marcos de reclusión. Museo Reina Sofía.

Del 31 de marzo al 12 de julio de 2010.

Comisarios: Brooke Davis Anderson.

Veinticuatro quilates de oscuridad



Se asoman
por todas partes
vestidos de ideas lisas
y los zapatos
pintados de soledad…

Parecen buscar
los recibos de sus brújulas,
entre las tuercas y los cerrojos
del universo...

Cuando aguantan sus nombres,
para dar tono
a la masa inviolable...

...de los muertos en colores
y los límpidos de pena,

es que saquean mi carne.
Roger Rivero en
curvasdelaespiral.blogspot.com