jueves, 26 de abril de 2012

LA ESPADA DE DAMOCLES Y OTRAS ARMAS

Cuenta Horacio, que Damocles era cortesano de Dionisio I, “El Viejo” (siglo IV, AC), tirano de Siracusa, a quien envidiaba por su vida aparentemente afortunada y cómoda, rodeado de placeres varios y sin ningún asunto de importancia sobre el que decidir, una vez pacificado todo su reino. Llegando a oídos del rey, aquellos sus desvelos, y con el propósito de escarmentarlo, le ofreció intercambiar sus funciones por un día; así disfrutaría, en primera persona y mano, su suerte. Damocles aceptó, raudo, el ofrecimiento, terriblemente complacido, saltando y subiéndose por las paredes, en pleno frenesí de excitación. Pero al entrar en la cámara, casi se traga “la nuez” cuando atisbó que, colgada del techo, pendía suspendida por la crin de un caballo, una espada desenvainada y visiblemente afilada. “Este es tu sitio” le dijo el rey, mientras que su regio dedo índice apuntaba hacia el trono, en el punto exacto en que podría caer la espada.

De súbito se le quitaron las ganas de apetitosos manjares y hermosas muchachas. Ya no quería seguir siendo tan afortunado. De esta manera, Damocles pudo comprender lo efímero e inestable de la prosperidad y del lujoso modo de vivir del monarca. La frase “la espada de Damocles” se utiliza desde hace mucho tiempo, según la leyenda, desde que el “prota” de la misma se negó a poner su culo donde tenía aposentadas las reales almorranas reales, “el Dioni – sio”, para expresar la presencia de un peligro inminente y la inseguridad en que se instalan aquellos que ostentan un gran poder - ¡Aviso a navegantes!. Pero no os equivoquéis, no voy disertar sobre cuestiones monárquicas como las reales, cacerías reales, de nuestro rey -otra vez será -. Cada uno tiene sus gustos y principios, y los míos no incluyen la caza, sean tiempos de crisis o bonanza. Me preocupa la estabilidad y el bienestar de las personas, algo que parece que a quién debería importarle, no lo hace.

En la “peli” Ben – Hur, cuándo el tribuno Marcelo para “tirar los tejos” a su criado Antonino, le pregunta su opinión sobre comer ostras o caracoles - inteligente manera de saltarse la censura, para referirse a mujeres y hombres - y le dice: “¿Es un desviado el que ocasionalmente se “zampa” algún caracolillo?” El criado sale por peteneras y contesta: “No es cuestión de virtud sino de gustos, Maestro” Yo totalmente de acuerdo, con Antonino, porque todo aquello que nos hace más libres es bueno, no quiero dar el salto y meter bajo el mismo paraguas todos los comportamientos individuales sin meditación y enjuiciamiento, porque al final siempre sufre el populacho, que somos todos. Y otra vez, voy más lejos que D. Juan Carlos va de caza.

Y os cuento. Hace varios “Ciudad Lineal” me barrunté, y así os escribí, que esta podría ser la legislatura maldita de nuestra joven Democracia, porque se iba a comprobar que España, como nación, es poco menos que un cero a la izquierda en el contexto. Me explico; no tenemos, como ningún país en U.E. capacidad para decidir soberanamente sobre el futuro propio. Ni ahora, ni nunca. Y quien dijese lo contrario – a las pruebas me remito – no tenía las cosas muy claras. Ante éstas, llegamos a un paraíso de cortes, recortes de mangas y remangas, como medidas salvadoras – y un jamón – para evitar la crisis y empezar a crecer nuevamente -dos jamones más - . Permitid que me salga de las casillas, porque ya estoy hasta los mismísimos, de que “chupen” o caigan las bofetadas siempre los mismos. Si algo aprendí, a base de muchos suspensos, es que si capamos la capacidad de regeneración económica, es imposible crecer; como tampoco puede quien no meta un bocado en boca. Tiene bemoles decir lo contrario. ¡Vamos a ver! El crecimiento de una economía se produce cuando lo hace el consumo, la inversión o el gasto público. Ahora bien, las medidas propuestas, como “salvadoras”, son, al menos hasta lo que yo puedo entender, todo lo contrario:

- Reducir el gasto público en sanidad, seguridad social y enseñanza; precisamente los que más contribuyen a la igualdad social.

- Reducir las ayudas a la investigación con lo que ni empresas ni sociedad mejoran en competitividad...

- Reforma del mercado laboral, como producto estrella, para reactivar la economía – no sé de que manera-. ¡Que me lo expliquen!. Si la gente no tiene “pasta”, ¿cómo y con qué se consume?

¡Ah pero se me olvidaba una! La mejor

- Amnistía fiscal para quien tenga dinero negro, por un módico 10%. Aquí ya quedé totalmente descolocado. Salvo que todo sea una jodida tomadura de pelo y llegado el momento nos digan ¡Ah, picasteis!. Porque sino, en el país de la “Literatura de la Picaresca” es una oda al estraperlo. Y además, los sueldos blindados, ni “tocallos” y se sigue pagando el software propietario (Windows) por cada PC de las Administraciones, -a unos 250 € por unidad, haced la operación- en vez de usar el libre y gratuito. Mientras, todos con el agua al cuello. Carpe Diem, amigos.



Heri Gutiérrez García



3 comentarios:

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

Preciosa tu imagen de portada, la pintura de Mercedes Díaz Villarías (Claire):
"Y cómo cambió mi hermana Claire.
Estaba allí de pie,
con un abrigo de soldado
y una cocacola sin gas en la mano
mirando a los que caían de las torres,
mirando los vagones quemados (..)

C.P. dijo...

Comparto tu opinión, por supuesto.

C.P. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.