sábado, 12 de marzo de 2011

LA REALIDAD NUTRE, LA IMAGINACIÓN DISPONE

Revista Zona de obras - España - 2007






La realidad nutre, la imaginación dispone


Raúl Silva




Los caminos de la ficción y los caminos de la realidad suelen encontrarse, pero también perderse en nieblas espesas. La realidad nutre, pero la imaginación dispone. Los realvisceralistas que Roberto Bolaño convocó en su novela Los detectives salvajes (Anagrama, 1998) son ya personajes de una épica moderna. Otra odisea es la de los personajes que inspiraron esa invención: los infrarrealistas, seres de carne, hueso, visceras y harta poesía.

“La poesía mexicana se divide en 2: la poesía mexicana y el infrarrealismo”, escribió Mario Santiago en un extenso poema que a principios de 1985 publicó la revista Casa del tiempo. Más allá del ánimo sentencioso y arrogante, la declaración es una manera de volver a pintar la raya ante la cultura oficial y adquiere un tono certero 22 años más tarde. En ese poema, Mario Santiago delineó algunos signos del devenir infrarrealista:

Nuestra lengua ha sido púa
Es sandía / chorreante vagabunda de ancha risa
Aventura que nos ha abierto escoriaciones
Lo que éramos lo somos en el crescendo de los ecos
A tales hombros: tales caderas
A estos tobillos / aquellos pasos
El aprendizaje de la limpieza al escalpelo*


(…)




Toco viento
: azar turgente :
Nuestra raíz está hablando
/no el lenguaje del Poder y sus taquillas
sus tarifas : sus castigos : muecas cínicas : su estertor de vanidades/*

Decir que el Infrarrealismo nació entre 1975 y 1976, cuando Mario Santiago y Roberto Bolaño se conocen en la ciudad de México es confirmar que el Infrarrealismo comenzó a germinar hacia 1974, en el taller de poesía que impartía Juan Bañuelos en Ciudad Universitaria. Cansados de pedirle al maestro que les enseñara otras formas poéticas y que invitara a sus amigos escritores para compartir experiencias, optaron por un camino drástico. Mario Santiago redactó una carta de renuncia donde Bañuelos se acusaba, entre otras lindezas, de “menopausia galopante”. El poeta se quedó estupefacto al leer lo que no había escrito y debía firmar como propio. Con una sonrisa nerviosa les dijo “¡Qué buena broma, muchachos! ¡Qué buena broma!”. Pero no se trataba de una broma. La anécdota prefigura el espíritu infra. Por supuesto que Bañuelos conservó su taller y los muchachos irreverentes debieron irse desnudos bajo el arcoíris de fuego. Lo que habían hecho era una acción demasiado ruda para la formalidad de las instituciones culturales mexicanas: cuestionar a la autoridad, ¡válgame dios! Otro momento que prefigura el parto infra es Zarazo, una hoja de poesía cuyo único número único incluyó textos de Mario Santiago, del Movimiento Hora Zero de Perú y de los Beats de Estados Unidos. El Infrarrealismo surgió también con el mítico encuentro de Mario Santiago con los hermanos Ramón y Cuauhtémoc Méndez, en los talleres literarios, las lecturas en Casa de Lago y la librería Gandhi.


Para la historia de la literatura mexicana, el Infrarrealismo no existe. O es, apenas, una nota de escándalo. Muy pocos han buscado en su literatura una razón de ser, a pesar de que las huellas allí están: Correspondencia Infra (1977), Pájaro de calor (1976), el primer libro de Roberto Bolaño: Reinventar el amor (1976), la antología Muchachos desnudos bajo el arcoíris del fuego, que Roberto Bolaño seleccionó para la editorial Extemporáneos, con presentación de Efraín Huerta y prólogo de Miguel Donoso Pareja, en 1979. En los ochentas y noventas, ya en México o en Barcelona, se publicaron la Calandria de Tolvaneras, Berthe Trepat, Le Prosa, Rimbaud vuelve a casa, La zorra vuelve al gallinero. O los libros y plaquettes que entre 1994 y 1997 editaron Mario Santiago y Marco Lara Klahr en Al Este del Paraíso, con obras de Roberto Bolaño, Víctor Monjarás, Ramón Méndez, Pedro Damián y Mario Santiago, entre otros. Para no mencionar un buen número de libros inéditos.


¿Cómo explicar, entonces, el desdén hacia el Infrarrealismo? Roberto Bolaño le respondió así al periodista Fernando Villagrán, en una entrevista para Arcoíris de Chile:


Básicamente, lo que molestaba mucho al status de la literatura mexicana era que no estábamos con ninguna mafia, con ningún grupo de poder. En la literatura mexicana de aquella época, y supongo que en esta también, siempre ha habido parcelas y clanes, señores de la guerra con sus samuráis y nosotros no estábamos con ninguno. No estábamos con la izquierda, una izquierda stalinista, dogmática, dirigista, ¡ una izquierda espantosa, vaya!. Ni con la derecha exquisita, que de exquisita prácticamente no tenía nada, una exquisitez llena de polvo. Ni con los vanguardistas, que lo único que les interesaba era ganar dinero y además hacían una vanguardia periclitada hacia mucho tiempo atrás. Nosotros lo que hacíamos era molestar. Recuerdo que alguien, en su único minuto de gran inspiración, llegó a publicar un texto donde decía “Que Bolaño se vaya a Santiago y que Santiago también”, porque no nos aguantaban en México, de verdad, era un odio total, no nos querían para nada. **


El Infrarrealismo no se disolvió cuando Bolaño, Montané, Rosas Ribeyro y Piel Divina se van a Europa, Harrington regresa a Chile, Mario Santiago se pierde un tiempo en Israel, Rubén Medina emigra a Estados Unidos. Cierto, su destino parece impregnado de un devenir en marea desbordada que borra huellas, pero sus embarcaciones tienen un sólido timón y no han dejado de navegar. En su poesía está la seña inequívoca de una obra intensa y extensa que refleja varios momentos luminosos de la poesía mexicana, o, más bien debiera decir: de esa otra parte de la poesía mexicana, el infrarrealismo.***



* Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el infrarrealismo pero temía preguntar, publicado en marzo de 1985 en la revista Casa del tiempo, número 49/50.


** La entrevista con Roberto Bolaño es del programa Off the record, de la televisión chilena por Internet: Arcoíris. http://es.arcoiris.tv/


8 DE MARZO. CÁPITULO MIL

Repasando la historia, todo comenzó más o menos así: La Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de sus derechos y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración. Un año antes en el centro del imperio, los USA, de conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos - ¡Dios mío hasta tenían socialistas, en un número similar a los pingües nativos precoloniales, seguro...!- se celebró el día 28 de febrero el primer Día Nacional de la Mujer. Por aquéllas, supongo que solo se homenajearía a las blancas caucásicas, no a las expropiadas de pile de ébano.
Ya en nuestros días, este 8 de marzo se presenta bajo las premisas de igualdad en educación, trabajo... Todo lo manido en años anteriores, la realidad del acceso diferencial a los recursos, o como Marx sentenciaba, a los medios de producción. Para los investigadores la más hacinante estratificación social, que no solo alienante discriminación de género, nace con la aparición del excedente de producción en las primeras sociedades cazadoras y recolectoras, allá cerca del Neolítico. De esta manera aquéllos que pueden se apoderan del trabajo de sus semejantes y surgen las relaciones de ordenación subordinación y la mujer, por su capacidad como productora y reproductora social, queda aún mas enajenada en labores domésticas, recogida de frutos y como elemento de intercambio entre tribus para fomentar las alianzas, lo que algunos creen que es el nacimiento de la Cultura.
“Tirando del tetu”, a la par que la Historia del ser humano, vemos que el poder siempre se ha usado para delimitar derechos de los que no lo poséen. Así que algunos analistas consideran que segmentar por géneros, sexualidad, origen o color de piel, incluso para rememorar y reivindicar su existencia, solo es un punto de apoyo más para que la discriminación siga mermando las bases de la sociedad que formamos los primates desnudos que andamos sobre las patas traseras por este mundo común. Tal es así, que nos olvidaríamos de los “homenajeados” el resto del año, flaco favor a su futuro y nos aliamos, sin querer, a la realta de conspiradores contra la igualdad de Derechos Humanos, por que diferenciar solo invita a segregar, como un café a acompañarse de una copa de anís de guinda. Más bien la belleza de una sociedad justa, se funda desde las más tierna infancia, promulgando universalmente los derechos de todos las “crías” de humano, sin distinción genética o estética. Solo así caminaremos por la senda del desarrollo, lejos de las cañadas atestadas de serpientes, apaches emboscados en correrías sin fin o melandrucos a rayas o sin uniformidad, cantando a coro la tonada que dicta el sistema. Las plumas de avestruz y los vestidos de rojo satinado no hacen profesión, como el hábito tampoco al monje. Unos y otros son disfraces tras los que los que se refugian lo que no tienen nada que perder y juegan al escondite. Sociedades confuturo son las que no tienen que elaborar largas listas de humanos maltratados, vejados y violados física o moralmente, donde se potencie la capacidad de superación y no la habilidad para defender los intereses fatuos tras la máscara del polichinela brivón de la corte.



Heri Gutiérrez García

viernes, 11 de marzo de 2011

Tú tocabes al pianu un estudiu de Chopin (...)


La imagen fue tomada de http://www.canalpatrimonio.com


Tú tocabes al pianu un estudiu de Chopin,
flexe tueru de mapola onde l'aire se ximielga;
la casa golía a múxica brochada de menta y rasu,
arume que solo tienen les mañanes de domingu;
tía Anxélica bebía un fervidiellu d'oriégano
y mandábame colar, sentame a la vera d'ella:
llárimes del sol nevaben so l'alfombra y les paredes,
fuxíen de los minutos apagandos los estantes.
Dolce, falsa adolescencia dibuxada nel poema:
ye la vida quien nos miente, enxamás ye l'alcordanza.


Xosé Antonio García "Pin"




De Los versos del espeyu


Cuartetu de la criación


Colección Teodoro Cuesta


Ayuntamientu de Mieres. 1989