domingo, 30 de junio de 2013

COMO SÍSIFO, ENCADENADOS A UNA JODIDA RUEDA


La Historia, casi histeria, del ser humano está plagada de ejemplos que sirven para explicar lo que quiero comentar apresuradamente en esta columna. Por principio el poder siempre se ha casado con sus secuaces para, con tal unión, seguir sodomizando a los que no tienen tantos haberes. Más o menos, sería poner en valor las capacidades fácticas de la opresión, con la intención de perpetuarse ad eternum, generación tras generación y destruyendo conciencias. Tengo algunos buenos amigos y bastantes más conocidos que comentan y me advierten, no exentos de mucha gracia y sorna, de lo peligroso que es hablar como lo hago o rasgar en el papel con una fesoria como suelo. Dicen, con razón, que meterse con el capital internacional – más bien con quienes lo detentan – es un peligro de osadía, pecado contra natura, solo penado con la muerte por inanición para el atrevido que lo perpetra. Pero bueno, en el riesgo está la capacidad de superación y la adrenalina segregada te hace sentir mejor persona. Al menos, así me engaño.

            Hace tiempo que ya ha sido desbancada la teoría de evolución unilineal que explicaba el paso de las primeras comunidades nómadas y salvajes al barbarismo primero y posteriormente a las jefaturas y estados, por uno de los padres de la antropología Lewis H. Morgan – que por cierto llegó a ser jefe de guerra de los indios Hopi y cuya figura sirvió para hacer la peli “Bailando con lobos” de K. Costner-. No obstante quienes, desde distintas ideologías, criticaron y tumbaron finalmente la anterior teoría, como pueden ser Spencer, Boas, Engels o Marx, coinciden con Morgan a la hora de evidenciar que la propiedad privada aparece en el momento en que el desarrollo “tecnológico” permite al Hombre la destreza de domesticar plantas y animales. Hasta ese momento, preciso instante, todo era compartido por la tribu y al no existir excedentes -porque todo lo que se “producía”, cazaba o plantaba se consumía en la comunidad- nadie se hacía ilusiones por  apoderarse de nada.

            Miles de años posteriores, sirven al mono desnudo – terminología gentileza de D. Morris – para ir puliendo nuevos sistemas de opresión sobre sus semejantes. Así quién, por genética o “posibles”, consigue unos niveles de educación superiores, se rodea de los cachas de turno a los que utiliza como fuerza de choque pretoriana, igualito que los gorilas del “planeta de los simios”. Así,  mientras los huesos de  nuestros antepasados iban abonando la tierra en la que sus descendientes se criaban, las persecuciones sobre quienes opinaban contra el dogma se suceden, más allá de los “aguijonazos” de la Santa Inquisición sobre las carnes de cientos de anónimos Miguel Servet de cada momento. Violaciones sistemáticas sobre carne y conciencia, son analizadas desde la dialéctica del poder, como instrumentos de opresión más allá de su naturaleza cruenta, entrando en el mundo de los símbolos. Vamos que descuartizar a William Wallas y repartir sus esquejes por toda Inglaterra, era más que una ejecución sumarial pública, un intento del monarca  “Longchams”, por amedrentar a sus súbditos montañeses de la Escocia medieval.

            Eso todo este repaso desde la Antropología a la Historia – histeria Humana-, no tendría significado, más allá de llenar unas líneas en la correspondiente columna de Ciudad Lineal, si el que la firma, osea yo, no se mojase un poco más. Y eso que agua tuvimos bastante este año, eh? Y como en la relación que existe entre Eros y Tánatos -amor y muerte – no podemos olvidar que nuevas formas de coacción sobrevuelan, como buitres negros ávidos de sangre, nuestras cabezas. Consecuentemente, solo asumiendo como norma general, la del egoísmo humano, salvedad hecha del altruismo parental o recíproco, se puede comprender la realidad del mundo que disfrutamos en los albores de este milenio. Porque el individuo, como tal, es egoísta y solo la Educación lo hace altruista, social y solidario; bases éstas que permiten el desarrollo de los pueblos desde la dignidad de una heterogeneidad cultural que tanto llena la boca de quienes no la practican ni mucho menos se la creen. Y eso paez que ye lo que mola ahora.

            ¿Ah, amigos, por eso entonces las directrices de la U.E.  se centran en reducir los gastos en educación, sanidad? Y todos creíamos que era para reducir la Deuda Pública de sus Estados miembros. Y una polla como una olla, que diría el castizo, hermanos del hard rock. Vamos que como sentenciaba el senador Camilo José Cela, no es lo mismo estar dormido que durmiendo, como tampoco lo es estar jodido que lo otro.

            Y en estas, para que todos los españolitos despertemos y nos sintamos verdaderamente jodidos, como Sísifo que castigado debía limpiar la mierda de los dioses contra los que había blasfemado. Por eso, digo, a unos meses de las elecciones en Alemania, la Sra. Merkel se descuelga con una campaña electoral que contradice todo lo que anteriormente había alabado y propuesto para los socios del sur. Y la re-oca; va la muy rubia y se aberronha contra la roca viva proponiendo aumentos del gasto público en educación, sanidad y servicios sociales. Para su país, claro. Bueno que nos lo expliquen nuestros sabios políticos Soria, de Guindos, Montoro o Rajoy; ellos que serán los próximos Premios Príncipe de Asturias - sino Nobel - ¡al tiempo!; por lograr que un país, España, cree empleo en plena recesión. Algo que hasta ahora nadie había logrado. Pero bueno, el verano ha llegado, sino en temperatura, en fechas y por ello, carpe diem, amigos.

 

 

                                                                                                                      Heri Gutiérrez Garcia