viernes, 12 de julio de 2013

Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán


...Y por los dos sabrás, que el olvido del amor se cura en soledad... Esta era la letra de una pegadiza canción del grupo charnego Gabinete Caligari, cuyo título “Camino Soria”, vuelve a estar de moda en las gargantas de los españolitos que tenemos que ganarnos las viandas diarias, más allá de la alta política.

            El pluscuamperfecto ministro J.M. Soria, impecablemente engominado, raya al medio, traje sobrio a juego, ha dado muestras de su estilismo elitista, que no de su capacidad de análisis político social, en una reciente comparecencia en el Senado. Lejos de la ribera del Duero, el Canario se destapa con afirmaciones, casi dogmas de fe, horneados en las calderas del Pedro Botero más neoliberal. ¡Qué si el carbón de las cuencas mineras españolas es malo, sin calidad, ineficiente y caro! ¡Qué en Asturies se han despilfarrado los fondos mineros durante décadas! ¡Qué no se ha creado empresa autóctona ni capacidades locales que atraigan iniciativas foráneas! Y más flores de la misma huerta o plátanos del bananero, que monta tanto. Bien; considerando aceptable pulpo por animal de compañía, como permitía la campaña publicitaria de un conocido juego de mesa durante los “gloriosos ochenta” - coño, Sr. Soria, cuando empezamos a despilfarrar los astures -. Aceptando esto, digo, serían bastante asumibles algunas de las “verdades” entonadas por el Sr. Ministro de Industria. Entendiendo, siempre, que todo ello forma parte de una complicada partida de ajedrez, eterna celada, en la que se vive un continuo gambito de dama, cortejada por galanes como de Guindos, Montoro, Rajoy o Aznar, algunos bajo la sombra de la torre de Bárcenas que amenaza desmoronarse sobre ellos, hendida por el rayo.

            Claro, como el que escribe estas líneas no es político practicante, más bien agnóstico en ese mundo, un Diógenes ajeno a las Cortes, no entiende ni pretende, de circunloquios maquiavélicos, hijos de la oratoria de Demóstenes. Porque además, no lo olvidemos, los actuales padres de la Patria, distan mucho de ser eruditos en la materia, como si eran los griegos. Quizás por eso, el Sr. Wert Ministro de Educación, también parte del cortejo, parece empecinarse en desmontar, más aún, si cabe, el sistema educativo español. Así todos seremos analfabetos estructurales y por ello, más fáciles de manipular, como “épsiloms”  en el mundo feliz de Aldous Huxley.

            Pero volvamos al redil, sin que se me vuelva a escapar el jamelgo. Obviando todas las premisas anteriores porque, la verdad, si que podríamos haber hecho las cosas, al menos, un poco mejor olvidándonos de vulgares juegos de tronos, tan empobrecidos por localismos como por personalismos y rancias enemistades inexpugnables, hay algo que a mi “nun me cuadra, Sr. “menistro” que diría mi güela Oliva”.

            Y por fin aterrizamos, queridos pasajeros. A mi juicio, debería haber sido el Sr Soria más comedido con las comparaciones porque el buen profesor no compara públicamente a los alumnos sino quiere crear adultos frustrados o, en su defecto, psicópatas “engorilados”. Y de saltarse a la torera esta norma no escrita, que también vale para los padres y los hijos – y él lo es de la patria que dice representar – debería revisar la Historia “histeria” Política española reciente. Si los datos biográficos son ciertos no podemos justificar desconocimiento por juventud, ya que este Gran Canario ha pasado de largo el medio siglo de vida. Tampoco la insularidad es esgrimible en su defensa pues pasó años como analista de mercados en Hispanoamérica y formó parte del equipo de asesores de Carlos Solchaga, por aquellas Ministro de Economía del Sr. Felipe González. ¡Si, a mí también me rechina, amigos! Pero la vida da muchos cambios, bandazos más bien. No sé entonces como puede olvidársele que el caso del País Vasco no tiene nada que ver con el de las Cuencas Mineras españolas. De hecho, casi es una aberración comparar los entornos de concejos como Laviana, Sobrescobio o Caso con los de SMRA o Llangreu (sin que se enfaden los alcaldes amigos). Permita usía que un pobre “profe” de Economía y Antropología le explique los significados del uso del poder. Y no me voy a ir a la edad media, ni a la época en que los incipientes Estados – Nación coaccionaban a los ciudadanos con sumariales ejecuciones públicas. Vengo, por contra, mucho más acá, incluso de Sabino Arana. ¿No sabe Ud. que el Euskadi disfruta de dos armas que el resto del Estado Español – salvedad de Catalunya - no dispone? A saber: la primera, deleznable a todas luces, se la procuran las armas, la “Kale Borroka” y el extremismo radical abertxale. La segunda, se la otorgan las urnas por una Ley D’hontd -  necesariamente revisable – que confiere al PNV la representación en Las Cortes y en muchas ocasiones como partido bisagra que ayuda a gobernar en minoría. ¿Ah, qué no se acordaba? Pues madure sus reflexiones, como los plátanos al sol de su bendita tierra, antes de lanzarlas al espacio, porque aunque la canción de Jaime Urrutia diga el que dolor es fugaz, a veces se hace insoportable, más allá del monte de las ánimas o de las bocaminas a los que, mal que nos pese a todos, debemos de sobreponernos.

 

                                                                                                          Heri Gutiérrez García.